Vida y destino es una obra maestra. Si en la Trilogía de Auschwitz, Primo Levi cuenta el horror de los campos de exterminio judíos, si en Archipiélago Gulag Alexander Solzhenitsyn no escatima en detalles al presentarnos el universo carcelario stalinista, en Vida y destino Vassili Grossman nos lleva, nada menos, que a los campos de exterminio judío, hasta las mismísimas cámaras de gas; y nos cuenta, también, la vida diaria en la Rusia stalinista, esa angustiosa vida diaria llena de temores que conducía, casi siempre, a Kolymá, al Gulag.

Pero la propia historia que rodea a esta novela es increíble, digna de un thriller. Como consecuencia de la desestalinización, Grossman envía, sin grandes expectativas, una copia de su novela a una revista, para que la publique. Grave error. De inmediato se encienden las alarmas de la censura, se le acusa de hostilidad hacia el pueblo soviético, y poco después su apartamento es requisado por la KGB, y las copias de la novela e incluso los carbónicos y las citas de la máquina de escribir, confiscadas. Para hacer más triste la historia, cuatro años después, 1964, Grossman muere de cáncer, aislado, humillado, separado de los círculos literarios oficiales. Muere pensando que su novela nunca sería publicada.

Pero la sorpendente historia en torno a esta novela no acaba ahí. Años después, en 1980, un grupo de disidentes soviéticos fotografían secretamente las páginas de la novela y logran sacar de la Unión Soviética, vía contrabando, los microfilms angustiosamente hechos; dos escritores copian la novela a partir de las fotografías, y la novela es publicada ese mismo año en Suiza. Sólo en 1989 son hallados los manuscritos originales y la obra es publicada nuevamente.

Vida y destino está ambientada en la Segunda Guerra Mundial, y relata, entre otras cosas, la Batalla de Stalingrado, en capítulos intercalados a lo largo de la novela. Para quienes no tenemos conocimientos militares sobre la guerra, la lectura de estos capítulos puede parecer un tanto morosa. Pero esta novela no es, después de todo, literatura de entretenimiento. Vida y destino es literatura para remover conciencias. En este sentido, tiene una similitud con Guerra y Paz de Tolstoi (con quien se la ha comparado) ya que el ritmo narrativo se ve pausado por digresiones militares.

arteycultura El siglo XX es, con toda seguridad, el más contradictorio de todos: por una parte, los avances en ciencia y la tecnología han permitido el logro de altos niveles de confort; y por otro, el siglo XX estuvo plagado de guerras, genocidios, etc. Por ser hija de su tiempo, Vida y Destino es excepcional. Es un mazazo en la conciencia porque relata, a partir de historias de personas comunes, los horrores de los dos grandes enemigos de la libertad en el siglo XX: El totalitarismo nazi y el comunista stalinista.

Heredera de la tradición decimonónica, Vida y Destino es un enorme relato que supera las 1100 páginas y tiene alrededor de 150 personajes. Por eso al final del libro hay una lista de personajes, para ir consultando a medida que uno va leyendo. Pero cuando uno le “agarra el ritmo” al libro, cada vez tiene que consultar menos. Uno se familiariza y avanza por estas páginas emocionantes, vivas, conmovedoras hasta las lágrimas (las páginas que relatan cómo un grupo de judíos es llevado a las cámaras de gas no tienen igual en la literatura, al menos yo no he leído nada más doloroso)

Dicen que hay ciertos libros/películas que hay que leer/ver antes de morir. Vida y Destino entra en la lista sin discusión alguna. Para emprender esta increíble lectura, el libro exige de usted lo mismo que exigen los clásicos: Disposición anímica, concentración, disciplina, conocer vocabulario, buena memoria para ir fotografiando los eventos, etc. La recompensa está garantizada: Este libro se quedará en su patrimonio personal para siempre.

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