La música, las luces, las pantallas led, las modelos, el show, el espectáculo. Los personajes sobrehumanos, los que corren más rápido, saltan más alto, pegan más fuerte. Hace algunos años el deporte, el espíritu con el que nació, cambió para siempre.

Desde que el mercadeo domina el deporte, desde la aparición de las figuras de agentes, relacionistas públicos, asistentes, abogados, psicólogos, coaches motivacionales, trainers personales y demás, da la impresión de que los atletas de alta competencia se ven involucrados, cada vez más, en trágicos episodios, que culminan en lesiones graves o muertes violentas. Ahora: ¿Es esto una mera impresión? O ¿realmente, estos casos suceden con mayor frecuencia? Aquí lo analizamos.

¿Y en tu cabeza, todo OK, O.J.?

Orenthal James “O. J.” es una superestrella del fútbol americano retirado y miembro del Salón de la Fama desde 1985. Siendo este el deporte más popular en la unión americana, no es extraño que fuera un verdadero ídolo fuera de las diagonales, lo que lo llevó a ser actor de cine y presentador de televisión

En 1995 fue absuelto del asesinato de su ex esposa Nicole Brown y Ronald Goldman en un largo juicio penal, el más mediático de todos los tiempos. La ex esposa de Simpson y su amante recibieron 18 y 19 puñaladas respectivamente. El caso estuvo desde un principio cargado de mucha emoción social y cultural debido a que el presunto homicida era afro-americano y las víctimas anglo-sajonas; elemento racial que además pesaba con mucha fuerza no sólo en la prensa y la opinión pública, sino en el jurado y en la sociedad americana de la época.

Usando el argumento racial se menoscabó la credibilidad y actuación de los policías blancos, fabricando la idea de que manipularon las pruebas para incriminar a Simpson. El argumento racial era importante, porque en la sociedad americana estaba muy fresco el recuerdo de Rodney King, delincuente afroamericano que recibió una brutal golpiza de 4 policías blancos en Los Angeles y se convirtió en un referente de la lucha racial. En las protestas por ese caso murieron más de 60 personas.

El juicio ya tenía varios meses de acaparar los titulares de la prensa, y de ser transmitido en vivo por las principales cadenas de TV, cuando el 15 de Junio de 1995, se discutía una de las evidencias principales: los guantes. Cerca a la escena del crimen se había encontrado un guante con evidencia de sangre de Nicole y su amante, y en el domicilio del acusado se encontró su par, también con la misma evidencia de sangre.

Se le pidió a Simpson ponerse los guantes, y ante toda la audiencia presente y los millones de televidentes, las imágenes que han quedado impregnadas en sus retinas mostraron al acusado tratando forzosamente de ponerse los guantes, pero no le calzaban..
La opinión pública quedó convencida de que los guantes fueron sembrados y que la policía no actuó bien; algo similar fue el convencimiento al que llegó el jurado que finalmente declaró inocente al deportista.

La fiscalía argumentó que probablemente los guantes se habían encogido debido a la humedad de la sangre, y que además las varias veces que se los congeló al archivarlos, y descongeló para revisarlos o usarlos en el juicio, propició su encogimiento; sin embargo, una imagen valió más que mil palabras y esos argumentos no convencieron.

Años después, un conocido de Simpson, Mike Gilbert, escribió un libro donde además de contar que este le confesó ser el asesino, relató que él le había adiestrado a Simpson como hacer engrosar sus manos para que los guantes no le calzaran.

Aunque parezca inverosímil, Simpson, pensó que su suerte era ilimitada, publicó un libro en 2007 titulado “Sí yo lo hice”, que se consideró una burla a la sociedad que lo absolvió. No pudo ser juzgado por homicidio, le aplicaron otros cargos y lo sentenciaron a 33 años de prisión, condena que cumple en una prisión de Nevada.

El hombre de la bola de fuego

En octubre del 2005, no sólo la recta de Ugueth Urbina estaba encendida. También lo estaban los trabajadores de su finca. No, no es que estaban bravos, pidiendo reivindicaciones laborales. Es que Urbina, la madrugada del 15 del mes y año mencionado, los estaba quemando vivos.
En este abominable caso las víctimas fueron amarradas, rociadas con gasolina, salvajemente golpeadas y atacadas a machetazos.

Afortunadamente, ninguno murió. Ugueth fue sentenciado a 14 años de prisión. Recibió una rebaja de la pena, cumplió 8 años y retomó su vida. Hizo trabajo social en prisión, se convirtió en un líder positivo y ahora regresó al beisbol profesional, con su equipo de siempre los Leones del Caracas y es directivo de Guaiqueríes en la LPB.

Con Ugueth hablé el año pasado, en Maracaibo. Yo transmitía una Serie para Guaros de Lara y él andaba como el principal promotor de los Juegos Penitenciarios 2013, a pesar de que ya estaba en libertad. De trato cordial, con gran dignidad, me contó de la vida ruda en prisión, de lo que se vive, y de lo que hay que tener, para salir ileso. Esos detalles, no son para este trabajo, los tome off the record, pero me quedó una sensación muy extraña. La sensación de que Urbina es un superdotado mental. Un “Cómo es posible” que una persona tan amable y cordial, pudo haber hecho algo así. Y más. Cómo después de vivir, lo que me contó, en la cárcel, podía seguir siendo amable y cordial. Ahí fui entendiendo todo.

Podrás correr mucho, pero no esconderte

Probablemente el deportista paraolímpico más famoso de la historia, Oscar Pistorius, se encuentra actualmente en espera del juicio por el asesinato de su novia, la modelo Reeva Steenkamp. La fecha determinada para dicho proceso es del 3 al 23 de marzo del próximo año.
Pistorius sufrió una doble amputación de piernas a los once meses de nacido, ya que no tenía peroné. Es poseedor del record para atletas paraolímpicos en 400 metros lisos. “Blade Runner” le ganó a todo el mundo en el paralimpismo y cuando ya no tenía rival, hizo tiempos para ganarle a varios en el máximo nivel mundial. Su fama se acrecentó en los pasados Juegos Olímpicos de Londres 2012, cuando fue el primer atleta con doble amputación que participaba en una competencia olímpica.

Tan sólo unos meses después de lograr dicha proeza la vida de Pistorius se vino abajo. El 14 de febrero de 2013, Reeva Steenkamp ingresó al domicilio del atleta, con la supuesta intención de darle una sorpresa romántica a su pareja por el Día de San Valentín. Según la versión que ha dado el corredor, vaya que se la dio, pues el hombre alega que, al creer que se trataba de un ladrón, le disparó en cuatro ocasiones, causando la muerte de su novia.

El caso no parece que se resolverá fácilmente, al menos no a favor del corredor. Máxime, si al ver a la Srta Steenkamp, y pensar que es un ladrón, el 99,9% de los hombres del planeta, le habrían dicho, “viniste a robar, pues llévate lo que quieras y por favor, abusa de mí”. Además existen pruebas que pueden contradecir la versión del acusado. La policía encontró un stick de cricket ensangrentado en el mismo domicilio; así mismo testimonios de los vecinos indican que escucharon gritos de mujer, seguidos de momentos de silencio y sólo después sonaron las detonaciones junto con más gritos. A raíz del asesinato ha salido a la luz información que expone a Pistorius como alguien paranoico, violento y amante de las armas. En 2009 fue acusado de agresión sexual aunque el fiscal abandonó los cargos. En 2010 declaró al diario francés Libération que era favorable a la pena de muerte para los “crímenes de sangre”.

“Blade Runner” está acusado de asesinato premeditado y podría enfrentar una pena máxima de cadena perpetua.

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