Según el economista Edgardo Villarroel, “pretender argumentar que la asignación de dólares para estudiantes en el extranjero es una fuente de fuga de divisas esta fuera de todo soporte técnico”.

Estudiantes venezolanos en el exterior

Luis Sánchez, T.S.U en audiovisuales y miembro del Círculo de Reporteros Gráficos del estado Aragua, se mudó a España con la ilusión, como joven al fin, de cursar estudios para especializarse en fotografía e iluminación y regresar a Venezuela mucho más capacitado. Pero el Cencoex ha hecho que, de pronto, sus sueños de profesionalización se conviertan ¬en una utopía pues a finales de 2014 tanto él como otros miles de estudiantes residenciados en el exterior encontraron en su correo electrónico una desgarradora notificación: las remesas estudiantes habían sido suspendidas. Esta devastadora noticia dejó en el limbo a la mayoría, incluyendo a Luis Sánchez, quien tuvo que paralizar sus estudios.

Pero ahora, por si fuera poco, la administración del Presidente Nicolás Maduro -en un intento por ahorrar parte de sus disminuidos ingresos en dólares tras la caída de los precios del petróleo– anunció una alarmante reducción de divisas a precio preferencial, lo que frenó la ilusión de muchos otros venezolanos que soñaban con salir fuera del país a estudiar.

También, la providencia N°011 del Cencoex, publicada en Gaceta Oficial N° 40.636 de fecha 10 de abril de 2015, establece que los pocos estudiantes venezolanos que opten por las remesas para estudiar fuera del país, no podrán contar con el cupo electrónico ni con el viajero.

Mientras tanto, según fuentes extraoficiales, mil estudiantes venezolanos están cursando estudios en los Estados Unidos; cuatro mil en la Madre Patria y otros 11 mil se hallan esparcidos por Europa y América Latina. De ellos, al menos 80% está pasando las de Caín, sufriendo por el desarraigo, por la separación de sus seres queridos, por el no dominar –en ocasiones- ni el idioma de la nación a la que viajaron y encima atravesando por una “obligada” crisis económica. Son venezolanos que viajaron para formarse académicamente y que no están pidiendo ni becas ni dádivas, sólo la oportunidad de pagar sus estudios con recursos propios pero en un país extraño.

El Defensor del Pueblo, Tarek William Saab, alega que hay apenas 18.000 estudiantes venezolanos en el exterior, de los cuales el 83 % sólo está haciendo cursos de idiomas.

Además, criticó que 60 % de los estudiantes venezolanos que culminaron sus estudios en el extranjero entre el 2013 y 2014 no regresaron a Venezuela.

Analizando la situación, el economista Edgardo Villarroel, indicó en entrevista con El Semanario que “la situación del sistema cambiario nacional ha desbordado, desde hace ya un tiempo, el ámbito económico y financiero. Su estructura y sus múltiples instrumentos de acción, únicos en el mundo, influyen de manera cotidiana todos los espacios de la dinámica social venezolana. El tema de las remesas a estudiantes fuera de su país, constituye un intercambio básico de divisas en cualquier nación del mundo. Así mismo, el hecho de convertirse en un estudiante internacional representa una interesante oportunidad de formación y desarrollo que favorece tanto al país receptor como a aquel que los envía al exterior. Es un tema que vincula universidades, profesores, políticas educativas y culturales. Vincula personas, idiomas, gustos y costumbres entorno a programas de formación técnica”.

Desde el punto de vista económico, Villarroel asegura que el recorte de divisas “refleja dos situaciones puntuales de la economía nacional. La primera, la concepción de la política cambiaria, alejada por completo de su deber ser, que es el intercambio de bienes y servicios entre mercados internacionales. Y el segundo, el afán desesperado por recortar un déficit de divisas estimado en más de 20 mil millones de dólares para este año y de unos 15 mil millones para el 2016”.

Bajo este contexto, el economista señala que “las nuevas medidas de control sobre el sistema cambiario tienden a un nuevo desatino. Pretender argumentar que la asignación de dólares para estudiantes en el extranjero es una fuente de fuga de divisas esta fuera de todo soporte técnico. Nada más el hecho de no conocer con exactitud el número de estudiantes en cursos internacionales es nefasto. Y en esencia qué diferencia hay si son 25 mil o 18 mil cuando la realidad de las divisas no pasa por ellos. Tal vez el verdadero problema está en los 23 mil millones de dólares que el Dr. Giordani reconoció no saber dónde estaban. Tal vez el problema está en lo distorsionado de tres tipos de cambios incongruentes entre sí (…) es posible que el déficit de divisas tenga que ver con la factura por pagar a raíz de una ligera política de endeudamiento nacional”.

Pero lo peor, según el entrevistado, “es que las medidas y la forma como se ha planteado, deja ver el profundo divorcio con la formación, con la capacitación técnica. ¿Qué importa si salen a estudiar idiomas? Hay países como Aruba cuyos habitantes hablan al menos 3 lenguas. Es irresponsable menospreciar la formación profesional. Por el contrario, habría que preocuparse por las causas que motivan a los estudiantes y profesionales que se forman con las divisas del país a no querer volver. ¿De qué sirve ser profesional para la revolución y la realidad nacional cuando el mismo sistema cambiario ha sido la espada decapitadora del desarrollo y la producción nacional?”, se pregunta.

¡NO HAY DIVISAS!

¿LA CULPA ES DEL TURISTA? ¿DEL RASPACUPO?

No sólo los estudiantes venezolanos en el exterior se han visto afectados por el Cadivazo. En realidad, la providencia N°011 del Cencoex contempla una dura reducción de la cantidad de divisas a precio preferencial que se pueden comprar para viajar fuera del país lo que ha castigado principalmente a turistas y raspacupos, mismos que de un máximo de 3.000 dólares por viaje ahora solo podrán contar con 2.000 como tope.

Al respecto, Villarroel opina “los raspacupos son unos estafadores. Es el pueblo estafándose a sí mismo. Sin embargo, ellos no son la causa de la falta de divisas. Hay que recordar que esos cupos en dólares están estimados como parte del presupuesto a ejecutar. De manera, análoga se pudiera decir que aquellos venezolanos que no usan sus cupos están fortaleciendo la economía. Pero ambas aseveraciones no son correctas”.

El economista, proyectándose en el tiempo, estima que “el escenario próximo es de restricción más aguda del acceso a las divisas y por ende, un fortalecimiento del mercado paralelo y de todas sus distorsiones; más aun al excluir a la banca privada del proceso y centralizar el tramite cambiario en la banca pública nacional. Grave error desde el punto de vista técnico, institucional e incluso hasta político”, asegura.

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