“Yo no tengo militancia política, estoy dedicado a mi profesión, además de eso sigo siendo venezolano y tengo un compromiso con la paz del país. Quiero ver mis nietos y conocerlos, lo dije el día de la instalación de la plenaria, y siento hasta ahora que el llamado que ha hecho el gobierno fue un llamado sincero, si creyera lo contrario no estaría sentado allí trabajando para crear condiciones que permitan que quienes tengan que sentarse se sienten. Y ojalá que no estemos perdiendo el tiempo, sería muy lamentable”

¿Por qué llegamos al punto de tener que establecer una “Conferencia de Paz” en el país?

Mira, llegamos a ese punto porque lamentablemente en Venezuela se han dado situaciones de confrontación muy prolongadas en el tiempo; es decir, que no ha habido un diálogo prolongado en Venezuela desde hace mucho tiempo y por supuesto que llegamos al punto de convocar una Conferencia de Paz porque la situación se fue de las manos y se fue de control. No solamente hay que atribuirle esto al gobierno sino también a la propia oposición, aquí hemos tenido una expresión de Oposición violenta, y toda la oposición atiende a llamados de carácter violento que a mí me parece que son absolutamente inconvenientes.

Aquí se había iniciado un proceso de diálogo que tuvo como causa fundamental el tema de la seguridad, incluso vimos encuentros entre el gobernador Capriles y el presidente Maduro, el gobernador Falcón, el gobernador de Amazonas, los alcaldes opositores. Hubo un inicio de diálogo que era provisorio y que nos hacía pensar que vivíamos un nuevo momento político en Venezuela; pero bueno, lamentablemente se presentó la situación en el estado Táchira, el movimiento estudiantil comenzó a organizar protestas por la inseguridad y a esto se le sumó también la llamada agenda por “La Salida”, que unos sectores políticos opositores más radicalizados la promovieron y estamos hoy en este cuadro que tenemos, un cuadro lamentable: más de 20 personas fallecidas, una situación también de comportamiento excesivo, de abuso, por parte de los cuerpos de seguridad del Estado que ha sido claramente denunciado por muchos de nosotros. No hemos tenido en ese sentido ningún temor al hacer esa denuncia, pero también hemos visto los excesos de las llamadas guarimbas, las cuales han sido violentas y se han levantado sobre la base de la protesta por derechos, pero terminan siendo elementos que cercenan los derechos de los demás: el derecho al libre tránsito, el derecho a la integridad física, el derecho a un ambiente libre de contaminación y, bueno, sobre todo, el derecho a disentir, porque el que no está de acuerdo con una guarimba de éstas, intenta ejercer su derecho a la circulación y es agredido también, entonces creo que aquí hay muchas cosas que reflexionar.

¿Por qué estamos aquí? Bueno, estamos aquí y llegamos a este punto porque ha existido la falta de espacio para dirimir las diferencias, entonces el gobierno tiene su cuota alta de responsabilidad en esto; pero también una oposición que pareciera que no quiere, un sector, no toda la oposición, pareciera que no quiere transitar el camino democrático, prefiere transitar nuevamente el camino de los atajos que ya bastantes derrotas les trajo.

Luego del Golpe de Estado de 2002, Hugo Chávez llamó a un diálogo nacional y se establecieron mesas de trabajo y una agenda programática que no logró resultados efectivos, ¿considera usted que ahora sí están dadas las condiciones para avanzar hacia un gran acuerdo nacional?

Mira, son circunstancias un tanto distintas, acabábamos de salir de un golpe de Estado; lamentablemente la oposición no había comprendido que el mejor tránsito que podían dar era el tránsito por vías democráticas, tratar de lograr el poder por la vía de la consulta de voluntad popular, entonces se embarcaron en una agenda golpista, fracasaron; y después fueron por la vía del referéndum revocatorio, que fue una vía democrática, no tuvieron éxito tampoco y después vinieron nuevamente algunas acciones tratando de sacar a la oposición de la agenda democrática.

Pero finalmente la oposición logró entrar a la agenda democrática participando en numerosos procesos electorales a pesar de que ganaron solamente una de las elecciones, la consulta por la reforma constitucional, pero la oposición fue creciendo y fue agarrando músculo y esto que hemos visto ahora es que la oposición se ha infligido un autogol porque ahora están ante una disyuntiva: una parte importante de su electorado, al menos una parte muy ruidosa de su electorado, está demostrando que no cree en la vía electoral, está demostrando que no sabe que hay que esperar en la política, no saben esperar, creen que pueden lograr el triunfo a la vuelta de la esquina por mecanismos no democráticos, y eso implica un problema para la oposición. La oposición ahora debe reconducir sus políticas, tiene que reorientar su mensaje y tratar de conquistar incluso a esos electores que votaron por ella pero que cayeron también en la orientación de la violencia atendiendo el llamado de uno de los sectores. Y ahí entra otro punto que es muy importante, y es el deslinde con los sectores violentos porque si no lo hace corre el peligro de ir a la cola de los radicales, y ellos no van a llevar a la oposición a ninguna parte que no sea la derrota.

Un sector de la oposición que representa precisamente los liderazgos de Capriles y Leopoldo López, entre otros, se niega a dialogar con el gobierno; ¿Esto no anula la posibilidad de éxito de la Conferencia de Paz?

Bueno, estamos apenas en ese proceso al momento que salga la entrevista publicada ojalá ya se haya dado la reunión entre representantes del gobierno e integrantes de la mesa de la unidad, pero estamos en ese proceso. En la Comisión hemos estado sosteniendo reuniones con diferentes factores. Yo por lo menos me he reunido con la Mesa de la Unidad y me he reunido con los actores principales de la mesa y miembros del gobierno, hemos tenido y hemos estado evaluando esta iniciativa; no ha sido fácil hasta ahora aceptarlo porque hay un conjunto de pre-condiciones que a veces retardan el proceso, esto es producto de la falta de confianza; entonces yo plantee en mi intervención en la Conferencia de Paz la necesidad de establecer un clima de confianza que permita dar facilidades para que se sienten quienes tengan que sentarse, eso lamentablemente no lo hemos logrado y estamos en eso.

Los más radicales de la Revolución piensan que sentarse a dialogar con la Polar, Fedecámaras o los medios privados de comunicación es traicionar al pueblo, ¿qué debe hacer el Gobierno, en lo interno, para garantizar que los acuerdos a los que llegue la Conferencia de Paz se cumplan en todos los ámbitos?

Mira, yo creo que el diálogo es necesario con todos los sectores: con los trabajadores, estudiantes, amas de casa, con los empresarios, con los profesionales que están actuando por cuenta propia, con los emprendedores, con los jóvenes, con los militares. El diálogo no tiene que excluir a nadie, lo importante es que todos los factores estén presentes; fíjense ustedes, nuestra constitución habla de una economía mixta, de diversas formas de economía; es decir, la economía privada es parte del modelo constitucional, no se puede excluir al sector privado del diálogo; entre otras cosas, el sector privado genera empleo, genera también producto interno bruto, no se le puede excluir; hay que tratar que este sector trabaje conjuntamente con el gobierno en el diseño de políticas para combatir el problema de la escasez, la falta de producción nacional, la inflación. Pensar que el gobierno tiene que atender solamente a las voces más radicales del chavismo es un error y yo no estoy de acuerdo con eso; esos compañeros tienen derecho a ser escuchados, pero no pueden imponerle al resto de la sociedad su política, como tampoco pueden hacerlo quienes tienen una oposición extrema dentro de la oposición; aparte de que hacen mucho daño a la posibilidad de reconciliación que pueda existir en Venezuela y de salir adelante.

¿Cuál considera usted que deben ser los principios fundamentales para establecer una Agenda de Paz en el país?

En primer lugar la participación en todos los sectores. En este caso hemos hecho un esfuerzo para que estén todos los sectores, se han hecho invitaciones, se han hecho reuniones preparatorias para tratar de ver cuáles son las condiciones que los sectores opositores o la MUD coloca para reunirse; bueno, por ahora no ha sido posible lograrlo, yo creo que el diálogo tiene que ser sin condiciones y sin agenda previa.

Lo importante de todo esto es sentarse y verse las caras, que haya una catarsis y luego de ello se proceda a trabajar.

Usted fue constituyente de esta Carta Magna, luego de los distanciamientos con el gobierno nacional, ¿qué lo motiva a participar en este nuevo proceso político?

En primer lugar yo no estoy con el gobierno, yo me alejé del gobierno en el año 2007 cuando eligieron modificar la Constitución, cuando el presidente Chávez tuvo esa idea de la reforma constitucional con la que no estuve de acuerdo en mucho de sus artículos, y bueno, a partir de allí existió un proceso de distanciamiento, en estos momentos yo no tengo militancia política, estoy dedicado a mi profesión, además de eso sigo siendo venezolano y tengo un compromiso con la paz del país. Quiero ver mis nietos y conocerlos, lo dije el día de la instalación de la plenaria, y siento hasta ahora que el llamado que ha hecho el gobierno fue un llamado sincero, si creyera lo contrario no estaría sentado allí trabajando para crear condiciones que permitan que quienes tengan que sentarse se sienten. Y ojalá que no estemos perdiendo el tiempo, sería muy lamentable.

¿Por qué se separa de la línea del gobierno, después de haber sido formado en filas de la izquierda, siendo víctima de los maltratos de una derecha sin escrúpulos?

Te voy a decir algo, ni toda la derecha está en la oposición, ni toda la izquierda está en el gobierno; y en el gobierno hay expresiones de derecha y en la derecha hay expresiones de izquierda, es decir, que hoy en día hay una especie de cables cambiados. Yo no creo que aquí estemos completamente ubicados cada cual en el espacio donde debe estar: hay prácticas del gobierno con las que yo no estoy de acuerdo y yo también tengo críticas de prácticas de la oposición; incluso por eso ando solo, yo estuve directamente en la oposición y me deslindé y creo que formé parte de esa gran cantidad de venezolanos que esperan el surgimiento de una alternativa distinta y que espera con expectativa que el liderazgo político de oposición y de gobierno sea capaz de tomar decisiones favorables al país, capaces de entenderse en pro de los intereses superiores del país, eso es lo que yo espero.

Ahora, hay que preguntarse por qué hubo de parte del gobierno acciones que lo deslindaron de la constitución, eso también es bueno que se pregunte; por ejemplo, aquí ha habido acciones a mi modo de ver contrarias a la constitución y que las pudiéramos discutir largamente. Yo por ejemplo, cuando veo que un efectivo de los cuerpos de seguridad atropella y comente excesos, están violentando la constitución. Cuando veo que hay empresas del estado u organismos del estado que no respetan la contratación colectiva, están violentando la constitución; y cuando hay juicios arbitrarios contra dirigentes sindicales, se está violentando la constitución; cuando veo que no hay espacios para el diálogo, eso es violencia y es una forma de violentar la constitución. Entonces aquí hay muchas cosas que no he tenido la oportunidad de decírselas al presidente Maduro, pero ojalá pueda tener en cualquier momento la oportunidad de conversar más ampliamente lo que hemos hablado. De hecho, le hice unos señalamientos y se tomaron algunas medidas, por ejemplo frente a unos casos de abusos; es decir, ojala que el camino que se está transitando ahora sea un camino donde el gobierno sea más autocrítico, el poder sea autocrítico, y considero que una de las fallas del gobierno ha sido la falta de autocrítica. Incluso la necesidad de ese pueblo chavista también a ser escuchado, esto no se trata de que estamos ante un gobierno o proceso perfecto.

Y el mensaje que yo puedo dar es el llamado al dialogo, a cubrir esa necesidad de que nosotros vayamos de la tolerancia al reconocimiento; la tolerancia no es suficiente, tenemos que reconocernos los unos a los otros, y entender que hay visiones y habrá visiones encontradas y distintas sobre las diferentes formas de arreglar las cosas en Venezuela. Qué aburrido sería un país donde todos pensáramos igual, ojalá sigamos siendo un país donde todos pensemos distinto, pero donde podamos ponernos de acuerdo.

La tolerancia no es suficiente, tenemos que reconocernos los unos a los otros”, expresó Wladimir Villegas

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