Dos personas fallecidas, barricadas de basura, árboles, electrodomésticos y cemento en guarimbas, que han tomado la mayor parte del estado fronterizo: ¿Cómo definiría la situación actual en el estado Táchira?

En el Táchira se han presentado situaciones extremas, puesto que se ha coartado de manera absoluta el libre tránsito de las personas en el área norte de  San Cristóbal, y se mantiene. Pero, paradójicamente, esa violencia no se compara con la violencia en Carabobo en cuanto al número de víctimas. Aunque se ha presentado a San Cristóbal, la capital del estado, como la ciudad más violenta, hasta el momento sólo dos personas han fallecido. ¿Qué ocurre en el Táchira?. Considero que se ha obviado que estamos ante un golpe de Estado, por lo tanto no se puede mirar lo que ocurre, como un caso de mala conducta de los ciudadanos, ni vincular las causas de las manifestaciones, exclusivamente a la situación colombiana, a la lucha contra el contrabando, la regularización de las remesas y el diferencial cambiario. Si eso fuese así, no se estaría hablando de un golpe de Estado en el país, que se controló pero que aún no se ha eliminado totalmente. Entonces, lo del Táchira hay que ubicarlo dentro del contexto nacional, las manifestaciones violentas forman parte de una conjura contra la Revolución Bolivariana. También se ha obviado en el análisis de la situación fronteriza, que se trata de una guerra económica contra el gobierno.

¿Cómo funciona el empresariado tachirense?

Bueno, una de las regiones donde hubo mayor guerra económica el año 2013 por parte del empresariado contra el gobierno fue el Táchira, y eso se mide por los niveles de inflación. Las estadísticas del Banco Central de Venezuela señalaron que para 2013, la inflación en el Táchira fue la más alta del país, y este análisis incluye los meses de noviembre de 2012 y mayo de 2013. No olvidemos que en abril de 2013 fueron las elecciones presidenciales y en mayo (sic) , las de alcaldes y concejales. La medida de los empresarios era provocar descontento en la gente para que no votara en las elecciones. Eso es Guerra Económica, siendo el Táchira un estado que ocupa los primeros lugares nacionales en la producción de leche, café, papas, legumbres. Es cierto que hay descontento en la gente, pero también hay una práctica de contrabando.

Llegamos al tema del contrabando y el bachaqueo…

Esa es una práctica que existe desde hace más de dos décadas, recuerdo que hace 24 años se aplicaron unos decretos por parte del Gobierno de Jaime Lusinchi, para acabar con el contrabando de extracción, esos decretos tuvieron que ser derogados, fueron el equivalente al Decreto 600 de la Gobernación de Táchira de finales del 2013, también derogado. ¿Qué tiene de nuevo el contrabando en estos momentos? En primer lugar, que hay un número elevado de productos subsidiados por Estado venezolano que son llevados a través de la frontera y esto afecta la reserva de dólares en el país, porque estamos gastando dólares en productos que se van al exterior. En segundo lugar, que algunos factores políticos han instrumentado esa compra pensando que afectan al gobierno nacional, puesto que crean el descontento de la gente con la escasez de productos que serán llevados al exterior. Eso no tiene nada de nuevo. Es bueno recordar que esa práctica de comercio informal en la frontera es bidireccional, por épocas es de Venezuela hacia Colombia, y viceversa; en este momento es de Venezuela hacia allá, con productos subsidiados y está siendo usada con fines políticos, es parte de la Guerra Económica también.

¿Estaríamos hablando de politización del contrabando?

Sí, sí, dándole énfasis al contrabando de alimentos más que todo a través de la guerra económica en la frontera.

¿Hay solución para esto?

Claro. El problema ahora es que los productos subsidiados son importados y esto le genera al Estado una pérdida de divisas. La solución es que Venezuela le venda a Colombia los productos subsidiados a un precio más elevado. Hay una relación entre las poblaciones fronterizas, por ejemplo entre Táchira, Norte de Santander o entre El Amparo y Guasdualito con Arauca que nos obliga a verla como lo que es: un área común. Entonces, no debemos llevar para Táchira productos para un millón de habitantes, sino para los dos millones y medio de habitantes que abarcan la zona fronteriza. Eso es lo que hacían los colombianos cuando el cambio les favorecía a ellos, colmaban la ciudad de Cúcuta con bienes para venderlos a Venezuela. También está el tema de aumentar la producción en Venezuela, y esto se está resolviendo con las Conferencias de Paz, que han avanzado, y esto nos indica que en los próximos meses podría cambiar la situación en frontera.

El Sicad II, que empezó a emplearse la semana pasada también ha tenido efectos positivos en nuestra economía, el Bolívar ha subido 11 puntos, y estoy seguro que para el día de mañana habrá subido más todavía. Si logramos nivelar el Bolívar, si logramos que la relación Bolívar-Peso se nivele, seremos nosotros los que iremos a comprar a Colombia. Por eso, los juicios absolutos no son convenientes cuando se analiza la realidad económica de la frontera.

¿Se hablaría de una Zona Económica Especial?

Eso ya lo propuso el presidente Nicolás Maduro. Pensamos que puede ampliarse a una Zona Económica Latinoamericana, es decir, debe ubicarse un espacio en frontera, ya sea San Antonio o Ureña, ideales para instalar empresas de varios países. Por ejemplo: una empresa argentina que fabrique ascensores, una empresa brasileña que fabrique cauchos, etc. Eso significaría la obtención de tecnología, recepción de inversión extranjera en divisas, incremento de la producción de bienes no tradicionales para exportar y, en el caso de la frontera, con la venta de los productos mejoraría el poder adquisitivo del bolívar, recuperando así su valor. La frontera es una zona especial, no debe verse como algo hostil, allí hay gente de los dos lados y se dan cruces constantes.

Usted habló de un golpe de Estado en evolución, ¿Hasta dónde llegará?

Lo que está ocurriendo en este proceso, luego de la muerte de Chávez, es que la oposición cree que el gobierno del presidente Nicolás Maduro va a caer. En el caso de Táchira, han tomado la vanguardia del golpe, y esto pudiera ocasionar que ellos traten de crear un estado de guerra local o regional, o pudieran lanzar una ofensiva en varios municipios del estado.

¿Cuál es el perfil de la oposición tachirense?

En el Táchira hay una situación especial. Los opositores allá son especialmente agresivos, están dispuestos al enfrentamiento físico, pero no de ideas. La única consigna que presentan al país es “salir de Maduro”, pero no tienen proyecto de país.

A esto se une un deterioro de los valores de la familia tachirense. No hay respeto a la vida, ni a la naturaleza. No es posible que se esté aserrando un árbol para las guarimbas y que estén niños allí y que cuando el árbol cae, casi lo celebran y lo aplauden. Tampoco es posible que se lancen roedores y perros al fuego en las barricadas, trancan el tráfico, todo eso es violencia. Este estado también sufre la debilidad del sistema de partidos, tanto de los de oposición como los del Polo Patriótico, la calidad política, la calidad del discurso deja mucho que desear y es violento, por excelencia. Los medios regionales también han tenido un rol importante en este deterioro, porque con sus informaciones han contribuido a promover una cultura de la violencia.

Desde 2008 para acá ha descendido la votación chavista por el débil trabajo político que se ha hecho.

¿Tenemos una media luna en el eje Táchira, Apure, Zulia, como lo planteó el presidente Chávez?
La medIa luna sería en estos tres estados, pero, en Apure como en Zulia también hay gobernantes del PSUV, entonces eso está descartado, pero lo que sí puede suceder en estas circunstancias es que se genere lo que se llama un Conflicto Armado No Internacional (CANI), esta es una clasificación que hace la Cruz Roja, a partir del derecho humanitario internacional.

¿Cuáles serían las condiciones para que haya un conflicto de este tipo?

Una es que el Ejército haya sustituido las fuerzas de orden público e intervenga para enfrentarse a los alzados o a los golpistas, pero la condición es que ellos estén organizados, como una especie de otro Estado. La oposición ya creó la Junta Patriótica Estudiantil y Popular; esa organización con representantes en 16 estados del país, su mayoría está en Lara, con 70 representantes. Ese sería el ejemplo del organismo que ellos están creando para oponerlo al gobierno y que cuando hubiese un enfrentamiento generalizado en el país, hablarían en nombre de esa fuerza opositora organizada, pero, necesitarían que el Ejército venezolano estuviera en la calle porque es lo que le dice al mundo: Mira, aquí hay un conflicto. Eso pudiera darse en el Táchira, pero las acciones del Gobierno Nacional han sido precisamente evitar las actuación de la fuerza pública de manera más fuerte.

Se han quemado oficinas de instituciones del Estado y esa es una de las recomendaciones de los autores del Golpe Suave, la Guerra de Cuarta Generación, porque debilita a las fuerzas que son agredidas; en este caso, a las fuerzas revolucionarias, además de mostrar ante la opinión pública a un gobierno débil, que no es así porque se ha aumentado la protección al patrimonio del Estado, sobre todo, luego de la quema de la Unefa, la sede de la Defensoría del Pueblo, entre otras instituciones regionales.

¿Estamos también ante una campaña de amedrentamiento de las filas revolucionarias?

Hay un plan que busca debilitar económicamente al gobierno con medidas concretas y con rumores: “No hay comida”, “El dólar se va a desplomar”, etc. Los negocios están cobrando más caro, y eso lleva al debilitamiento económico y genera zozobra de que no hay alimentos, así como la sensación de que el gobierno está débil.

Los rumores, amplificados por las redes sociales, y el apoyo internacional a la oposición. Desde Obama a Kerry, hasta el gobierno de Panamá han apoyado a la oposición, aunque ésta aún no capitaliza el apoyo nacional que busca. Este golpe combina elementos comunicacionales con elementos de choque, aunque en Venezuela hay tradición de lucha innegable, también hay un robo simbólico por parte de la derecha, si ves no hay creación propia, toda consigna, toda campaña o es plagio del ideario bolivariano o es una respuesta a campañas exitosas del chavismo. Ellos dicen: “Si estos mensajes han sido exitosos para el 60% de la población, entonces vamos a usarlos”.

¿Qué opina del apoyo de Rusia, China, Unasur y la mayoría de los países miembros de la OEA a la democracia venezolana?

Este “Golpe Suave” se presenta en una situación internacional atípica, y es que países latinoamericanos defienden su autonomía ante Estados Unidos y otros países desarrollados, y que han iniciado transformaciones en sus países por la vía electoral. Hasta ahora, EEUU y la derecha mundial exigían a los países pequeños democracia para incorporarlos a sus planes de dominación y ahora que todos estos países han llegado al poder por la vía democrática están siendo atacados, esto refleja que sus intereses son los económicos y de dominación. Unasur y esos gobiernos democráticos, progresistas, autónomos miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) han desbordado la propia OEA y han derrotado a Estados Unidos en su seno.

Tenemos una relación estratégica con China y Rusia, los sucesos de Siria y de Crimea, están planteando una reestructuración internacional, aparece Rusia enfrentándose a los planes expansionistas de EEUU, y defendiendo su zona de influencia histórica al igual de lo ocurrido durante la Guerra Fría. Dos de los países más importantes desde el punto de vista económico y militar están apoyando a Venezuela y eso es otro logro de nuestra política exterior.

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