Este artículo tiene como intención iniciar una serie de escritos que puedan esclarecer este abordaje organizacional, que para muchos suele asociarse al vocablo anglosajón, y de inmediato es asociado con las actividades deportivas, y para otros un rechazo ideológico por considerarlo otra moda del imperio.

Luego de tres décadas de coaching en Latinoámerica, su presencia, aceptación e incrementada difusión, es una realidad. Lo que llegó como la última moda gerencial, se ha convertido en una metodología reconocida y con unas propuestas teóricas diversas y efectivas, alrededor de la cual se están aglutinando e incorporando más seguidores.

La propuesta del coaching, como actividad genérica, busca desarrollar una disciplina capaz de servir a la identificación y disolución de obstáculos que los seres humanos suelen encontrar en el logro de sus aspiraciones: el incremento de la efectividad en el desempeño personal, grupal o de equipo, y la superación de las múltiples limitaciones que los individuos encuentran en sus vidas.

El coaching como proceso de acompañamiento trabaja para que las personas que han solicitado su apoyo, obtengan resultados fuera de lo común y mejoren su desempeño. Está basado en una relación dialógica, donde el coach asiste en el aprendizaje de nuevas maneras de ser y de hacer, necesarias para generar lo que se denomina cambio paradigmático o cultural.

El coaching está muy relacionado con el cambio y la transformación, con la capacidad humana de crecer, alterar comportamientos mal adaptados y generar nuevas acciones satisfactorias. El tutor (coach) observa estos hábitos, abre nuevas posibilidades y presta apoyo en el proceso de cambio. Las acciones de las personas son correlativas a cómo perciben una situación. Como el coaching se apoya en el compromiso de producir acciones sin precedentes, es necesario cambiar la forma de observar de las personas, es decir, constituirlo en un observador diferente; para esto la persona aprende nuevas prácticas.

Un Coach (Profesional formado y certificado en coaching) escucha los objetivos, necesidades o aspectos a mejorar o reforzar del coachee (denominación que se utiliza para el cliente, acompañado, persona que solicita los servicios del coach) observa sus acciones, detecta lo que está faltando para el éxito y tiene conversaciones con él, invita a formular objetivos alcanzables (plan de acción), lo que deriva en el logro de los resultados deseados.

El coaching como metodología está basado en procesos de aprendizaje catalizadores del desarrollo humano. Es producto de una conjunción de conocimientos adquiridos a lo largo de la historia del pensamiento, en relación estrecha con el desarrollo del potencial de los seres humanos. En otras entregas se realizará el relato de la convergencia de enfoques teóricos, que han confluido y conforman este entramado del coaching, el cual ya se ha convertido en una profesión y está agrupado en organizaciones nacionales e internacionales.

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