El gran reto es politizar la agricultura y que sea un proceso en el cual se incorpore a la población en todos los niveles y estratos, que ese tema sea tan común como hablar de computadoras o televisión

Ministro Jose Luis Berroteran

Sin aspavientos ni medias tintas, el ministro de Agricultura y Tierras, José Luis Berroterán en diálogo con un gran auditorio integrado por campesinos, trabajadores y trabajadoras de empresas socialistas y recuperadas del sector de alimentos de todo el país, y varios expertos y conocedores del tema agrícola, señaló las debilidades y retos que tiene Venezuela por delante para recuperar su soberanía agroalimentaria.

La cita fue en el foro titulado “Importancia de la producción primaria ante la agresión imperialista”, un esfuerzo conjunto del Ministerio de Agricultura y Tierras, el Consejo Presidencial Campesino y la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores (CBST). El Semanario fue invitado a este evento celebrado el pasado 26 de mayo en la Sala Plenaria de Parque Central, y la más importante conclusión que se extrae es que con determinación y voluntad política es posible que logremos autoabastecernos sin la necesidad de recurrir a las importaciones.

Lo primero: la politización del tema agrícola

Lograr la reactivación de la economía venezolana pasa por dejar de ser dependientes de terceros en un reglón tan importante como es el de los alimentos. Pero para eso se debe retomar y desarrollar la producción en los campos venezolanos. Es en este punto que el ministro José Luis Berroterán explica que la primera estrategia a tomar es la politización del tema agrícola.

“La agricultura y la producción deben estar en la política. La agricultura debe ser un proceso en el cual se incorpore a la población, en todos los niveles y estratos; que la necesidad de producción esté en todos lados y ese tema sea tan común como hablar de computadoras o de televisión”.

Agrega el alto funcionario que la masificación de la producción es una de las tareas por delante y para cumplirla apunta a tres objetivos: 1º- Impartir foros por todo el país sobre el tema, 2º- Divulgación y reproducción masiva de materiales comunicativos y, 3º- Incorporación de toda la población a los movimientos sociales de todo el territorio para participar y tomar acciones.

“Elementos comunicacionales, participativos y de concientización, esa es la estrategia”, sentenció.

Cambio de patrones culturales

Sin embargo, el meollo del asunto no es tan sencillo ya que, según denunció Berroterán, “existe un secuestro del sistema agrícola nacional por el capitalismo. El capitalismo secuestra paquetes tecnológicos que se utilizan para la producción, de allí que el Gobierno Revolucionario haya hecho hincapié en la necesidad de avanzar en la adecuación de las tecnologías autóctonas, en la organización de los productores, la conformación de los Consejos de Consumidores y la organización para optimizar la distribución”.

Asimismo, mencionó como parte de esta estrategia internacional “el que se nos haya acostumbrado a que lo más eficiente y saludable es producir con alimentos balanceados y entonces tenemos que traer maíz amarillo, soya, grasa amarilla y una serie de alimentos para el ganado vacuno que nos hace completamente dependientes del exterior”. En contraposición señaló que no existe carne más económica que la que se produce con consumo de pasto.

“Debemos incentivar la producción animal con base en nuestros pastos o los que podamos cultivar”.

Refirió que con la cría de pollos y porcinos tampoco varía la cosa ya que “hay todo un paquete montado internacionalmente” y se preguntó por qué en el país no existe generación de subproductos de los bovinos, “aquí hay jamón de cerdo, de pollo y de pavo, pero no de vacuno, simplemente porque no está dentro del patrón agroindustrial internacional”.

Insistió, además, en que es necesario dar el salto cultural para sustituir los carbohidratos derivados del maíz por otros de más fácil y económica producción con base en alimentos como la yuca, la batata, el ñame y el cambur, ya que el 80% de los insumos se va en la producción de cereales como el maíz, el sorgo y el arroz, y los mismos apenas cubren el 15% de la producción nacional.

“No existen colas para comprar frutas u hortalizas, esas están a disposición en el mercado”.

Sobre las hortalizas, leguminosas, tubérculos y raíces informó que existen problemas de comercialización más que de índole económica por lo que abogó por darle más participación a los consejos de consumidores para que exista un contacto directo entre el productor y el consumidor y se pueden prevenir los posibles nudos.

Sobre el caso específico de las leguminosas indicó que existe también una tendencia marcada a desincorporarlas de la dieta del venezolano y criticó la expresión despectiva de que las caraotas son la carne de los pobres; “la leguminosa tiene un alto valor nutritivo, porque tiene hierro, vitaminas, proteínas, vamos a promover este tipo de alimentos”.

Otra de las debilidades estaría en lo atinente a los pesticidas: “Tenemos un consumo de pesticidas de los más altos del mundo, ¿por qué se usa una alta cantidad de pesticidas?, porque eso es lo que ha promovido la revolución verde. ¿Por qué no cambiamos nuestro modelo tecnológico?, aquí tienen que existir alternativas. Además, los tiempos biológicos no se decretan, influye la tecnología, los insumos, las lluvias, todos esos elementos hay que balancearlos”, indicó.

Las alternativas

Para el ministro de Agricultura y Tierras, José Luis Berroterán, es posible alcanzar la soberanía agroalimentaria aplicando estrategias que van desde cosas tan sencillas como el impulso de la formación y la organización.
“Tenemos que tener formación y no darle más fuerza al gran capital con los procesos agroindustriales”.

Sobre la política agrícola en sí mencionó, entre otros: el impulso de la producción de semillas, instalación de sistemas de riego por todo el país bajo el control de los mismos productores, retomar el cultivo de palma africana para la producción de grasas y aceites vegetales, priorizar los sistemas de cultivos de ciclo corto como hortalizas, raíces y tubérculos; incentivar la producción a pequeña escala de pollos y huevos, producir más ganado vacuno con pastos, garantizar unidades de producción familiar con menos uso de pesticidas y producir más leguminosas e incorporarlas más a la dieta.

Asimismo, mencionó la importancia de la organización para la fluidez de toda la cadena productiva. “Si existen fallas en la distribución de hortalizas y tubérculos allí debemos incluir a los Consejos de Consumidores y también actuar para acabar con las distorsiones, porque si la papa está a Bs. 28 a nivel de productor, no puede ser que le llegue al consumidor a un precio por encima de los Bs. 200”. Del mismo modo, señaló la importancia de impulsar la conformación de los Consejos Populares de Abastecimiento y Producción.

Apuntó que la distribución no debe realizarse exclusivamente en altos niveles, ya que las grandes cadenas de distribución y supermercados son susceptibles de prestarse a la especulación y al acaparamiento por la alta concentración de productos.

“No se justifica que la cebolla que se produce en Guárico se vaya a Lara y de allí regrese a Zaraza con el precio cinco veces por encima del que debería tener si no hubiese sido transportada. Debemos garantizar que una porción importante de lo que se produce en determinada región se consuma en esa misma región”.

Es posible ganar la batalla

Ya para finalizar sus planteamientos, el ministro Berroterán aplaudió el sabio comportamiento del pueblo “que cuando se ve amenazado reacciona con decisión e inteligencia, y está superando esta guerra económica con el Presidente Nicolás Maduro”.

“El papel de la producción de alimentos es fundamental para detener esta espiral inflacionaria, está en nuestras manos alcanzar el autoabastecimiento, pero para eso tenemos que organizarnos y plantear alternativas; esa es la lucha que estamos dando contra el gran capital y los intereses internacionales. Y vamos a ganar esta batalla porque tenemos el impulso, la formación, el pueblo, los trabajadores, la determinación y, por último, la razón”.

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