El presidente de la República Nicolás Maduro, aseguró recientemente que un sector de la oposición venezolana quiere ocultar sus intentos de Golpe de Estado con protestas. Incluso, ya el pasado 12 de febrero el Presidente denunciaba que sus detractores habían activado un plan con las mismas características del 11 de abril de 2002.

Es precisamente al cumplirse un aniversario más de aquel golpe de Estado contra Hugo Chávez, que El Semanario ha querido recrearlo a partir de versiones extraídas del propio pueblo, así como de profesionales que hoy consideran transcendental el análisis y el estudio de este episodio de la historia contemporánea de Venezuela puesto que, tal como lo dijo Marco Tulio Cicerón, “Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla”.

¿QUÉ PASÓ EL 11 DE ABRIL?

Los hechos del 11, 12 y 13 de abril de 2002 ocurrieron como en un gran tablero de ajedrez, cuyas jugadas principales fueron: el Paro Nacional convocado por Fedecámaras y la CTV, el despido masivo de PDVSA, las concentraciones y disparos en el centro de Caracas, la espera de Carmona para la marcha, la supuesta renuncia del Presidente Chávez, entre muchas otras.

Olimardi Díaz, ama de casa venezolana, recuerda “como si fuera ayer” todo lo que pasó aquel 11 de abril; y al igual que la mayoría narra sin ninguna duda que el derrocamiento fallido contra Chávez “comenzó en una temporada de fuertes protestas a nivel nacional. Fedecámaras había convocado a una huelga general que duró más de 3 días. Y aquel 11 de abril la marcha del sector opositor, que había sido permisada entre los sectores caraqueños Parque del Este y PDVSA Chuao, se desvió hacia Miraflores. ¿Qué pasó? Que el palacio de gobierno estaba siendo resguardado por un numeroso grupo de simpatizantes de Hugo Chávez, y cuando ambos bandos se encontraron, se produjo un enfrentamiento sangriento que dejó muertos de lado y lado…creo que fueron 19 en total”.

Esta venezolana asegura que vivió todo, desde el interior de su residencia, “no apagamos el televisor ni 5 minutos aquel 11 de abril. Yo estaba muy asustada, al igual que la mayoría de los venezolanos que no hacemos vida política. Tenía miedo por mi hijo, que estaba pequeño. Recuerdo que no tenía casi leche para hacerle el tetero y no tuve chance de hacer compras porque, aunque los rumores de que estaban planeando un golpe de Estado eran fuertes desde meses antes, yo me confié”.

Díaz asegura que “a 12 años de aquel 11 de abril, aún no se sabe quién disparó primero. Si fue la oposición o si fue el gobierno. La mayoría vio una luz al final del túnel cuando el caso quedó en manos del fiscal Danilo Anderson. Ese hombre se veía muy neutro. Pero fíjate… lo asesinaron. Ese es otro gran acertijo. Para mí, se llevó la verdad a la tumba”.

Yurvis Silva, chavista, fue uno de los venezolanos que vivió los hechos del 11-A desde el lugar de los acontecimientos. “A mí me llamaron ese día en la mañana y me dijeron: vente a Miraflores, hay que apoyar al Comandante y yo ni lo dudé. Allá estuve todo el día, ayudando a recoger heridos. Sin miedo alguno, leal a la Revolución. Pero como a las 11 de la noche salió el diputado Pedro Bastidas y nos pidió que nos retiráramos, alegando que habían derrocado a Chávez”, recuerda mientras se frota los brazos porque “un revolucionario fiel a las 3 raíces, fiel al proceso, al recordar aquello, se eriza”, confiesa.

Prosigue Silva en su relato indicando que “cuando dejé Miraflores, estaba en shock al igual que mis camaradas. Aún no lo podía creer. Estaba triste, indignado… pero tenía esperanzas. Fue la madrugada del 12 de abril cuando veo, en vivo y directo, las declaraciones de Lucas Rincón, el general que se pronunció en nombre del Alto Mando Militar. Cómo olvidar aquella frasecita: se le solicitó al señor Presidente de la República la renuncia, la cual aceptó. Aquello fue trágico para mí y para el pueblo venezolano que poco después saldría a tomar las calles y a exigir el regreso del Comandante Supremo”.
“Después supimos que habían detenido y trasladado a Chávez a Fuerte Tiuna. ¡Dios, todos creímos que lo matarían!”, agregó Silva.

Jesús Bustamante, joven venezolano, confiesa que “yo era un niño en 2002. Pero recuerdo que el ambiente era muy tenso en mi casa. Tengo grabadas en mi mente las imágenes de Pedro Carmona, cuando se autojuramentó como presidente interino. ¡Qué loco! Pobre señor. ¿Qué será de su vida? Yo, como te dije, era un chamito pero se me revolvió el venezolanismo cuando aquel hombre lanzó el famoso Decreto Carmona. Consistía en una introEl presidente de la República Nicolás Maduro, aseguró recientemente que un sector de la oposición venezolana quiere ocultar sus intentos de Golpe de Estado con protestas. Incluso, ya el pasado 12 de febrero el Presidente denunciaba que sus detractores habían activado un plan con las mismas características del 11 de abril de 2002.
Es precisamente al cumplirse un aniversario más de aquel golpe de Estado contra Hugo Chávez, que El Semanario ha querido recrearlo a partir de versiones extraídas del propio pueblo, así como de profesionales que hoy consideran transcendental el análisis y el estudio de este episodio de la historia contemporánea de Venezuela puesto que, tal como lo dijo Marco Tulio Cicerón, “Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla”.

¿QUÉ PASÓ EL 11 DE ABRIL?

Los hechos del 11, 12 y 13 de abril de 2002 ocurrieron como en un gran tablero de ajedrez, cuyas jugadas principales fueron: el Paro Nacional convocado por Fedecámaras y la CTV, el despido masivo de PDVSA, las concentraciones y disparos en el centro de Caracas, la espera de Carmona para la marcha, la supuesta renuncia del Presidente Chávez, entre muchas otras.

Olimardi Díaz, ama de casa venezolana, recuerda “como si fuera ayer” todo lo que pasó aquel 11 de abril; y al igual que la mayoría narra sin ninguna duda que el derrocamiento fallido contra Chávez “comenzó en una temporada de fuertes protestas a nivel nacional. Fedecámaras había convocado a una huelga general que duró más de 3 días. Y aquel 11 de abril la marcha del sector opositor, que había sido permisada entre los sectores caraqueños Parque del Este y PDVSA Chuao, se desvió hacia Miraflores. ¿Qué pasó? Que el palacio de gobierno estaba siendo resguardado por un numeroso grupo de simpatizantes de Hugo Chávez, y cuando ambos bandos se encontraron, se produjo un enfrentamiento sangriento que dejó muertos de lado y lado…creo que fueron 19 en total”.

Esta venezolana asegura que vivió todo, desde el interior de su residencia, “no apagamos el televisor ni 5 minutos aquel 11 de abril. Yo estaba muy asustada, al igual que la mayoría de los venezolanos que no hacemos vida política. Tenía miedo por mi hijo, que estaba pequeño. Recuerdo que no tenía casi leche para hacerle el tetero y no tuve chance de hacer compras porque, aunque los rumores de que estaban planeando un golpe de Estado eran fuertes desde meses antes, yo me confié”.

Díaz asegura que “a 12 años de aquel 11 de abril, aún no se sabe quién disparó primero. Si fue la oposición o si fue el gobierno. La mayoría vio una luz al final del túnel cuando el caso quedó en manos del fiscal Danilo Anderson. Ese hombre se veía muy neutro. Pero fíjate… lo asesinaron. Ese es otro gran acertijo. Para mí, se llevó la verdad a la tumba”.

Yurvis Silva, chavista, fue uno de los venezolanos que vivió los hechos del 11-A desde el lugar de los acontecimientos. “A mí me llamaron ese día en la mañana y me dijeron: vente a Miraflores, hay que apoyar al Comandante y yo ni lo dudé. Allá estuve todo el día, ayudando a recoger heridos. Sin miedo alguno, leal a la Revolución. Pero como a las 11 de la noche salió el diputado Pedro Bastidas y nos pidió que nos retiráramos, alegando que habían derrocado a Chávez”, recuerda mientras se frota los brazos porque “un revolucionario fiel a las 3 raíces, fiel al proceso, al recordar aquello, se eriza”, confiesa.

Prosigue Silva en su relato indicando que “cuando dejé Miraflores, estaba en shock al igual que mis camaradas. Aún no lo podía creer. Estaba triste, indignado… pero tenía esperanzas. Fue la madrugada del 12 de abril cuando veo, en vivo y directo, las declaraciones de Lucas Rincón, el general que se pronunció en nombre del Alto Mando Militar. Cómo olvidar aquella frasecita: se le solicitó al señor Presidente de la República la renuncia, la cual aceptó. Aquello fue trágico para mí y para el pueblo venezolano que poco después saldría a tomar las calles y a exigir el regreso del Comandante Supremo”.
“Después supimos que habían detenido y trasladado a Chávez a Fuerte Tiuna. ¡Dios, todos creímos que lo matarían!”, agregó Silva.

Jesús Bustamante, joven venezolano, confiesa que “yo era un niño en 2002. Pero recuerdo que el ambiente era muy tenso en mi casa. Tengo grabadas en mi mente las imágenes de Pedro Carmona, cuando se autojuramentó como presidente interino. ¡Qué loco! Pobre señor. ¿Qué será de su vida? Yo, como te dije, era un chamito pero se me revolvió el venezolanismo cuando aquel hombre lanzó el famoso Decreto Carmona. Consistía en una introducción, varios considerando y 11 artículos a través del cual pretendía establecer el nuevo marco legal. Yo no entendía mucho aquello pero lo que sí capté rapidito, fue que quiso cambiarle el nombre al país eliminándole la denominación Bolivariana. ¡Qué decepcionante aquello! Diría que fue la gran car…monada (risas)”.

Efectivamente, son muchos los venezolanos que recuerdan con malos ojos aquella acta de constitución del gobierno facto. José Sumoza, abogado de la República, es uno de ellos. “Aquel día 12 de abril los sectores apátridas, a través de un decreto le clavaron un puñal al orden constitucional disolviendo todos los Poderes Públicos Nacionales, Regionales y Municipales, modificando el nombre de la República, mostrando el odio hacia nuestro Libertador Simón Bolívar, desmontando incluso el cuadro que se encuentra en el Salón Ayacucho, y apresando de manera ilegal altos funcionarios y representantes del Gobierno Revolucionario, desatando así una dictadura fascista que tan sólo duro unas pocas horas”.

Además, como profesional del Derecho, Sumoza destacó datos de interés. Entre ellos, el hecho de que Carmona fuera designado presidente interino a dedo, al margen de lo establecido en la Constitución: Artículo 228. La elección del Presidente o Presidenta de la República se hará por votación universal, directa y secreta, en conformidad con la ley. Se proclamará electo o electa el candidato o la candidata que hubiere obtenido la mayoría de los votos válidos.

A pocas horas de su autojuramentación, el gobierno de Carmona tuvo que enfrentarse a enormes protestas de ciudadanos en diferentes puntos geográficos de Venezuela a favor de Hugo Chávez. Las manifestaciones se convirtieron muy pronto en disturbios y saqueos. Las sedes de algunos prestigiosos medios fueron atacadas.

“La madrugada del 13 –rememoró Yurvis Silva- Chávez fue trasladado del Fuerte Tiuna a la base naval de Turiamo. Bueno, eso fue lo que él mismo contó. Allá fue donde escribió una nota donde decía que él no había renunciado, que eso era embuste. Si mal no recuerdo se leía textualmente así: No he renunciado al poder legítimo que el pueblo me dio. Para siempre, Hugo Chávez”.

“Lo cierto es que cuando el pueblo supo aquello salió en masa a protestar frente al palacio de Miraflores y en la Brigada de Paracaidistas de Maracay. Estábamos rodilla en tierra”, asegura Silva, quien agrega “y fue Raúl Isaías Baduel, que por cierto después saltó la talanquera, el que buscó como militar el modo de restaurar al Comandante Eterno en el poder y junto al pueblo lo logró. El 14 fue liberado de la prisión militar en La Orchila y fue repuesto como presidente. ¡Vaya final feliz!”, opinó.

¿GOLPE DE ESTADO O UN VACÍO DE PODER?

#9 Militares ondean la bandera al retorno de Chávez a Miraflores (1) Todavía hay quienes debaten si el 11 de abril hubo golpe de Estado o vacío de poder en el país; y aunque la respuesta depende, en la mayoría de los casos, de la tendencia política del entrevistado, tras un sondeo de calle se constató que 7 de cada 10 personas recuerdan lo acontecido ese 2002 como un intento de golpe.

“No puede hablarse de golpe sino de vacío de poder, originado por la declaración del Alto Mando Militar, la supuesta renuncia de Chávez y de su vicepresidente Diosdado Cabello. Así de sencillo”, argumenta Benedetto Santoro, venezolano adepto a la oposición, quien además exaltó “tanto es así que hasta el Tribunal Supremo de Justicia lo calificó de ese modo”.

Por otra parte, Sumoza ratifica que “el 11 de abril dieron un golpe de Estado impulsado y accionado por la derecha venezolana, representada por los dueños de medios, dirigentes empresariales, militares desleales y antipatriotas, la cúpula laboral y políticos de partidos conservadores. Todos apoyados y dirigidos desde el Departamento de Estado Norteamericano”.

¿MEDIOS GOLPISTAS?

“El 11-A muchos de los medios de comunicación dejaron de lado la ética y se convirtieron en operadores políticos que apoyaban el golpe contra un Presidente legítimo. Eso lo sabe todo el mundo. De hecho, a raíz de eso fue que Chávez ordenó la organización de periodistas comunitarios y abrió espacio a la comunicación alternativa en nuestro país”, opina Silva, quien además asegura que “después que pasó lo del 11, 12 y 13 el Observatorio Global de Medios se pronunció y me acuerdo clarito de que dijeron que el golpe que se dio en Venezuela fue comunicacional, algo inédito en el mundo. Calentaron la calle primero y tergiversaron lo que pasaba. Mal informaron sobre las imágenes de Puente Llaguno. Durante las cadenas oficiales dividían la pantalla para ridiculizar los llamados a la paz del gobierno frente a las imágenes violentas registradas en la calle. Lo insólito fue que quedaron impunes”.

¿ESTAMOS FRENTE A UN ESCENARIO SIMILAR?

No hay un rincón del país donde no se especule sobre un posible golpe de Estado. Hay muchas versiones al respecto. Sin embargo, para la politóloga Greta Carvajal, la más acertada es la del Golpe de Estado Suave.

Según la profesional de la Ciencia Política –el también llamado Golpe de Estado Blando- fue creado por Gene Sharp, a finales del siglo pasado, para referirse a una estrategia relativamente no violenta que se utiliza para derrocar gobiernos en la actualidad sin recurrir a las armas. Por el contrario, se basa en la manipulación mediática, en el llamado a protestar, en la infiltración de grupos violentos durante las acciones de calle, en el boicot económico, etc.

“Según Sharp la naturaleza de la guerra en el siglo XXI ha cambiado, y ahora se combate con armas psicológicas, sociales, económicas y políticas”, aclara la joven profesional, quien convida al pueblo venezolano a leer y analizar la obra de este autor, titulada: “De la dictadura a la democracia”, pues –según dijo- allí describe 198 métodos para derrocar Gobiernos “suavente”. Entre las que resaltó: promocionar ante el pueblo un clima de malestar social, realizar campañas en pro de los derechos humanos y la libertad de expresión, llamar a la gente a salir a protestar y hasta solicitar la renuncia del Presidente de turno.ducción, varios considerando y 11 artículos a través del cual pretendía establecer el nuevo marco legal. Yo no entendía mucho aquello pero lo que sí capté rapidito, fue que quiso cambiarle el nombre al país eliminándole la denominación Bolivariana. ¡Qué decepcionante aquello! Diría que fue la gran car…monada (risas)”.

Efectivamente, son muchos los venezolanos que recuerdan con malos ojos aquella acta de constitución del gobierno facto. José Sumoza, abogado de la República, es uno de ellos. “Aquel día 12 de abril los sectores apátridas, a través de un decreto le clavaron un puñal al orden constitucional disolviendo todos los Poderes Públicos Nacionales, Regionales y Municipales, modificando el nombre de la República, mostrando el odio hacia nuestro Libertador Simón Bolívar, desmontando incluso el cuadro que se encuentra en el Salón Ayacucho, y apresando de manera ilegal altos funcionarios y representantes del Gobierno Revolucionario, desatando así una dictadura fascista que tan sólo duro unas pocas horas”.

Además, como profesional del Derecho, Sumoza destacó datos de interés. Entre ellos, el hecho de que Carmona fuera designado presidente interino a dedo, al margen de lo establecido en la Constitución: Artículo 228. La elección del Presidente o Presidenta de la República se hará por votación universal, directa y secreta, en conformidad con la ley. Se proclamará electo o electa el candidato o la candidata que hubiere obtenido la mayoría de los votos válidos.

A pocas horas de su autojuramentación, el gobierno de Carmona tuvo que enfrentarse a enormes protestas de ciudadanos en diferentes puntos geográficos de Venezuela a favor de Hugo Chávez. Las manifestaciones se convirtieron muy pronto en disturbios y saqueos. Las sedes de algunos prestigiosos medios fueron atacadas.

“La madrugada del 13 –rememoró Yurvis Silva- Chávez fue trasladado del Fuerte Tiuna a la base naval de Turiamo. Bueno, eso fue lo que él mismo contó. Allá fue donde escribió una nota donde decía que él no había renunciado, que eso era embuste. Si mal no recuerdo se leía textualmente así: No he renunciado al poder legítimo que el pueblo me dio. Para siempre, Hugo Chávez”.

“Lo cierto es que cuando el pueblo supo aquello salió en masa a protestar frente al palacio de Miraflores y en la Brigada de Paracaidistas de Maracay. Estábamos rodilla en tierra”, asegura Silva, quien agrega “y fue Raúl Isaías Baduel, que por cierto después saltó la talanquera, el que buscó como militar el modo de restaurar al Comandante Eterno en el poder y junto al pueblo lo logró. El 14 fue liberado de la prisión militar en La Orchila y fue repuesto como presidente. ¡Vaya final feliz!”, opinó.

¿GOLPE DE ESTADO O UN VACÍO DE PODER?

Todavía hay quienes debaten si el 11 de abril hubo golpe de Estado o vacío de poder en el país; y aunque la respuesta depende, en la mayoría de los casos, de la tendencia política del entrevistado, tras un sondeo de calle se constató que 7 de cada 10 personas recuerdan lo acontecido ese 2002 como un intento de golpe.

“No puede hablarse de golpe sino de vacío de poder, originado por la declaración del Alto Mando Militar, la supuesta renuncia de Chávez y de su vicepresidente Diosdado Cabello. Así de sencillo”, argumenta Benedetto Santoro, venezolano adepto a la oposición, quien además exaltó “tanto es así que hasta el Tribunal Supremo de Justicia lo calificó de ese modo”.

Por otra parte, Sumoza ratifica que “el 11 de abril dieron un golpe de Estado impulsado y accionado por la derecha venezolana, representada por los dueños de medios, dirigentes empresariales, militares desleales y antipatriotas, la cúpula laboral y políticos de partidos conservadores. Todos apoyados y dirigidos desde el Departamento de Estado Norteamericano”.

¿MEDIOS GOLPISTAS?

“El 11-A muchos de los medios de comunicación dejaron de lado la ética y se convirtieron en operadores políticos que apoyaban el golpe contra un Presidente legítimo. Eso lo sabe todo el mundo. De hecho, a raíz de eso fue que Chávez ordenó la organización de periodistas comunitarios y abrió espacio a la comunicación alternativa en nuestro país”, opina Silva, quien además asegura que “después que pasó lo del 11, 12 y 13 el Observatorio Global de Medios se pronunció y me acuerdo clarito de que dijeron que el golpe que se dio en Venezuela fue comunicacional, algo inédito en el mundo. Calentaron la calle primero y tergiversaron lo que pasaba. Mal informaron sobre las imágenes de Puente Llaguno. Durante las cadenas oficiales dividían la pantalla para ridiculizar los llamados a la paz del gobierno frente a las imágenes violentas registradas en la calle. Lo insólito fue que quedaron impunes”.

¿ESTAMOS FRENTE A UN ESCENARIO SIMILAR?

No hay un rincón del país donde no se especule sobre un posible golpe de Estado. Hay muchas versiones al respecto. Sin embargo, para la politóloga Greta Carvajal, la más acertada es la del Golpe de Estado Suave.

Según la profesional de la Ciencia Política –el también llamado Golpe de Estado Blando- fue creado por Gene Sharp, a finales del siglo pasado, para referirse a una estrategia relativamente no violenta que se utiliza para derrocar gobiernos en la actualidad sin recurrir a las armas. Por el contrario, se basa en la manipulación mediática, en el llamado a protestar, en la infiltración de grupos violentos durante las acciones de calle, en el boicot económico, etc.

“Según Sharp la naturaleza de la guerra en el siglo XXI ha cambiado, y ahora se combate con armas psicológicas, sociales, económicas y políticas”, aclara la joven profesional, quien convida al pueblo venezolano a leer y analizar la obra de este autor, titulada: “De la dictadura a la democracia”, pues –según dijo- allí describe 198 métodos para derrocar Gobiernos “suavente”. Entre las que resaltó: promocionar ante el pueblo un clima de malestar social, realizar campañas en pro de los derechos humanos y la libertad de expresión, llamar a la gente a salir a protestar y hasta solicitar la renuncia del Presidente de turno.

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