SIDA 1

Si bien el África “negra” sigue siendo la región más afectada por el Sida –en términos absolutos-, y el virus crece con rapidez en Europa del Este (según refleja uno de los últimos informes divulgados por la Organización Mundial de la Salud); no son menos ciertos los “avances sin precedentes” en la lucha contra el VIH, al punto de reducir los números de contagio 15% en un año.

Tips… Para prevenir

La clave de la prevención está en evitar la exposición a los factores de riesgo, haciendo:

  • Uso correcto de los preservativos (masculinos y femeninos) durante la penetración vaginal o anal.
  • Ser fiel a una pareja sexual que no esté infectada, no teniendo ningún otro comportamiento que integre la lista de riesgos.
  • No compartir agujas o jeringas contaminadas, soluciones de droga u otro material infeccioso para consumir drogas inyectables.
  • No recibir inyecciones o transfusiones sanguíneas sin garantías de seguridad o ser objeto de procedimientos médicos que ameriten corte o perforación, con instrumental no esterilizado.
  • En caso del personal sanitario: evitar pincharse accidentalmente con agujas infectadas.

Un logro que se la atribuye a la lucha emprendida a través del Día Mundial contra el Sida, celebrado el 1° de diciembre de cada año, tras la necesidad de unir esfuerzos en busca de una mayor consciencia de lo que supone el VIH/SIDA. Así pues, personas de todo el mundo –ciudadano común, entes públicos y privados- impulsan los avances en materia de prevención, tratamiento y atención a los afectados en todo el mundo.

Pero, ¿cuándo y dónde nace esa iniciativa? Tal como se relata en la historia, este día internacional se conmemoró –por primera vez- en el año 1988 “por cuestiones de impacto mediático”, y es que el Sida se ha convertido en una de las epidemias más destructivas, al cobrar las vida de más de 36 millones de personas en todo el planeta.

Un panorama que, sin duda alguna, no podía pasar desapercibido en la Cumbre Mundial de Ministros de Salud de 1988, declarándose en aquella oportunidad el “Año de la Comunicación y la Cooperación sobre el Sida”.

Trascendió que la propuesta fue aplaudida por miembros de la Asamblea Mundial de la Salud y, de igual manera, la Asamblea General de las Naciones Unidas; siendo implementada desde entonces por gobiernos, organizaciones internacionales, fundaciones, casa de estudios y ¡pare usted de contar!.

Es en 2005 cuando ONUSIDA (al frente del tema que cada año representaba la lucha), entrega la responsabilidad a la organización independiente WAC (World Aids Campaign/Campaña Mundial contra el Sida); eligiéndose como tema de esta campaña “Paren al Sida: cumplan la promesa” (Stop Aids: Keep The Promise), que estaría vigente hasta 2010.

¿Los resultados? Positivos, y así se refleja en cada balance realizado. Y es que, si en algo se ha puesto empeño es en el tratamiento, logrando reducir la tasa mundial de infecciones del VIH y el número de muertes relacionadas con el SIDA, según informe anual de Naciones Unidas.

“Las muertes relacionadas con Sida en 2012 cayeron a 1,6 millones; por debajo de 1,7 millones de 2011 y los 2,3 millones de 2005”. Entre tanto, “el número de personas que han resultado infectadas por la enfermedad cayó a 2,3 millones en 2012, frente a los 2,5 millones en 2011”.

Prosigue en el texto que “desde 2001 hubo una caída del 52% en nuevas infecciones por VIH entre los niños y una reducción conjunta del 33% en las nuevas infecciones de adultos y niños (…) para finales de 2012, unos 9,7 millones de personas en países más pobres y de ingresos medios tuvieron acceso a medicinas contra el Sida, un incremento de casi 20% en un año”.

Lo cierto es que, en función de mejorar los resultados, en 2011 los países miembros de la ONU acordaron el objetivo de conseguir que 15 millones de personas recibieran tratamiento contra el VIH en el venidero 2015. “La comunidad internacional debería elevar ese objetivo para 2015”, dijo en su oportunidad Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA.

Continuó expresando –en el comunicado- “no solo debemos conseguir el objetivo de que para 2015, 15 millones de personas sigan el tratamiento del VIH, sino que tenemos que ir más allá” manteniendo “nuestra visión y compromiso para asegurarnos de que nadie se queda atrás”.

En ese orden de ideas, se menciona en el informe que “la financiación total para la lucha global contra el VIH y el Sida fue de 18 mil 900 millones de dólares, entre 3 mil y 5 mil millones de dólares de la cifra de 22 mil-24 mil millones necesaria anualmente para 2015”.

SIDA 2

Tratamiento: ¿para la cura o para subsistir?

Aunque los conocedores de la materia han dejado claro que no existe una cura para la infección, se dice que los pacientes pueden “controlar” el virus, al punto de seguir teniendo una vida “sana y productiva”, ¿el tratamiento? con fármacos antirretrovíricos, cuyo uso puede ser múltiple y variado.

Y es que ensayos han confirmado que cuando una persona VIH-positiva cumple un régimen terapéutico con antirretrovíricos, el riesgo de que transmita el virus a una pareja sexual no infectada se puede reducir en 96%.

Dicho esto, es preciso señalar que se trata de medicamentos que inhiben enzimas esenciales (transcriptasa reversa, retrotranscriptasa o proteasa) reduciendo la replicación del VIH y, así pues, frenando el progreso de la enfermedad y la aparición de las infecciones “oportunistas”.

No obstante, lo antes expuesto también tiene sus contras. Y es que, estos medicamentos son costosos y deben tomarse todos los días, teniendo también efectos secundarios; si se dejan de tomar, el virus rebrota –en cuestión de semanas- volviendo a infectar a las células inmunes (paciente vulnerable a muchos microbios, algunos mortales).

Estiman su erradicación para 2030

Dentro de ese contexto, se resalta el intento de los científicos por “desalojar al virus de su refugio y matar a las células en las que se esconde cuando el paciente está bajo el efecto de los antirretrovirales”.

Así lo reseña la AFP en una de sus publicaciones, conociéndose que investigadores de la Universidad de Aarhus, en Dinamarca, se enfocaron –por 3 años- en seis pacientes tratados con antirretrovirales que tomaron también romidepsin; “un anticancerígeno que hace que aumente entre 2,1 y 3,9 veces la cantidad del virus en la sangre”.

¿Los resultados? En cinco de los seis pacientes, el virus se volvió localizable (concluyeron los científicos en Conferencia Mundial sobre el Sida en Melbourne): “hemos demostrado que con Romidepsin, podemos activar un virus que hiberna”, declaró Ole Schmeltz Sogaard, jefe del equipo de investigadores; “es un paso hacia la dirección correcta, pero el camino es aún largo y los obstáculos son numerosos antes de que podamos hablar de una cura del Sida”.

En ese sentido, el director de la agencia de Naciones Unidas que se dedica a combatir el virus, se ha atrevido a aseverar que “terminar con la epidemia del virus es posible. Si se intensifican los esfuerzos de aquí a 2020, la enfermedad que afecta en mayor medida al África, se erradicaría en 2030” (AFP).

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here