¿Sabía usted que Cristóbal Colón, a su llegada al Nuevo Mundo, recibió sin entender hojas de tabaco en señal de amistad por parte de los nativos? ¿Y que al poco tiempo, los españoles ya eran adictos a sus cualidades estimulantes y analgésicas? Desde entonces la práctica de fumar se dispersó por el mundo al punto de convertirse en una actividad social vigente en nuestros días.

En la actualidad, cifras espeluznantes alertan que fumar se ha vuelto una pandemia, pues se trata de un problema de salud pública que se ha extendido por todo el mundo. A propósito de ello vale la pena citar que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año el tabaco ocasiona 5,4 millones de muertes en el mundo, lo que significa que cada día mueren alrededor de 10 mil personas por enfermedades asociadas al tabaquismo.
Se calcula, además, que 500 millones de personas que viven actualmente morirán a causa del tabaco y de esas muertes la mitad ocurrirá a una edad prematura, es decir, entre los 40 y 60 años.

Lo peor es que sólo 5% de los países del mundo toma medidas al respecto. Venezuela, por fortuna, forma parte de este reducido grupo de naciones que aplica políticas para controlar la emisión de humo de cigarrillos; y es que, quién no ha visto por doquier esos carteles iguales o mayores de 80 centímetros de ancho por 50 de largo en los que se indica: “Este es un ambiente 100% libre de humo de tabaco”.

Este popular letrero se multiplicó por todos los rincones del país luego que el Gobierno así lo estableciera en la Resolución Nro.030, publicada en Gaceta Oficial el 2 de marzo del año 2011, a través de la cual no sólo quedó prohibido fumar en espacios públicos sino que fueron establecidas severas multas para quienes incumplan esta norma, oscilando –en principio- entre 12 y 2 mil 500 Unidades Tributarias, entre otras.

Una política de ambientes libres de humo que forma parte de los principales logros del gobierno venezolano en materia de prevención de enfermedades y promoción de salud, al considerar que el cáncer de pulmón es el tipo más frecuente de este carcinoma y la principal causa de fallecimientos en el planeta. Un dato de interés para el lector es que en los últimos 10 años se habría logrado disminuir en 40% el consumo de cigarrillo entre adolescentes.

No obstante, se estima que para el año 2020 el tabaco será la mayor causa de muerte y de discapacidad, matando a más de 10 millones de personas por año en el mundo y causando más muertes que el SIDA, que los accidentes de tránsito, que los homicidios y suicidios, que el alcoholismo y que las drogas ilícitas, todos juntos.

Pero si todo esto no le ha parecido tan alarmante como para dejar de fumar, continúe leyendo pues las nefastas consecuencias del cigarrillo pican y se extienden…
Futuro “ahumado”

Doctor Antonio José Orta Pérez, neumonólogo
Doctor Antonio José Orta Pérez, neumonólogo

El doctor Antonio José Orta Pérez, neumonólogo, es enfático al advertir que “toda persona que fuma, tarde o temprano, caerá víctima de algún padecimiento generado a raíz del cigarrillo (…) a corto plazo, pudiéramos decir que fumar no hace nada. De hecho, la mayoría puede pasar 20 años fumando sin sentir efectos colaterales y esto se debe a que las consecuencias no se ven ahorita sino a partir de los 55 años, pero cuando empiezan a aparecer son irreversibles”, sentencia.

“La principal causa de visita a mi consultorio es esa: los efectos nocivos del cigarro. Entre ellos, la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) y el enfisema (…) ambas son discapacitantes, pues aunque no matan al paciente, lo incapacitan hasta para caminar, para bañarse, para comer…”

La primera, según Orta, es una inflamación del tejido que recubre los bronquios, éstos se hinchan y se llenan de una mucosidad que bloquea los bronquios y que dificulta la respiración; mientras que el enfisema, es una enfermedad crónica de los pulmones, en que los alvéolos o sacos aéreos (en los que el oxígeno del aire se intercambia por el dióxido de carbono en la sangre) se inflan de manera excesiva, lo que lleva a la destrucción de las paredes alveolares, provocando una disminución de la función respiratoria.

Resalta el profesional de la medicina que “estas enfermedades son crueles: los pacientes fumadores te llegan hoy y a los 2 meses regresan con lo mismo, los vuelves a recetar y retornan en un par de meses más y así sucesivamente. Por eso decimos que estas dolencias no tienen marcha atrás una vez que aparecen”.

Al ser consultado en torno al tratamiento, el especialista comenta que además de convertirse en un verdadero calvario, estos padecimientos impactan severamente el bolsillo del paciente, siendo una prueba fehaciente de ello el hecho de que el tratamiento para la EPOC cueste un salario mínimo, por cuanto el 80% de los pacientes no puede cumplirlo.
Por si fuera poco, hay que recordar que fumar no sólo afecta los pulmones sino también muchos otros órganos. “De allí que origine, de manera simultánea, problemas cardiovasculares por la producción de ateromas que disminuyen los espacios de conducción de sangre en las arterias y venas. También causa tumores a nivel de la lengua, la faringe, la laringe y todo el tracto respiratorio y digestivo. Fumar puede afectar la tensión arterial, generar accidentes cerebrovasculares (ACV) y hasta ocasionarte gastritis”.
En ese orden de ideas, es oportuno revelar que uno de los últimos reportes del Ministerio de Salud Americano agrega nuevas enfermedades altamente asociadas al tabaquismo, como aneurisma de la aorta abdominal, leucemia mieloide aguda, cataratas y cánceres de cuello uterino, riñón, páncreas y estómago; al igual que entidades no malignas como neumonía y periodontitis, surgiendo una gran interrogante ¿por qué continúan fumando?

Si es nocivo, ¿por qué continúan fumando?

Según el Departamento de Educación de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela, los fumadores son dependientes de tres factores. El primero de ellos, es el factor biológico, considerando que dependen de la nicotina, una droga que puede ser tan adictiva como la cocaína o la heroína ya que ingresa al cerebro y modifica su estructura y funcionamiento. También existe un factor psicológico por cuanto crea de manera repetida un reflejo condicionado que acompaña al fumador como parte de sus verdaderas necesidades; y por último, está el factor social, que otorga un falso valor simbólico al relacionar el fumar con placer, con tranquilizar los nervios o con simple acompañamiento.

Cóctel de venenos

Dentro de ese contexto, el doctor Orta asevera que la mayoría de los fumadores creen que el cigarrillo está compuesto únicamente por 3 elementos conocidos: la famosa y adictiva cocaína, el monóxido de carbono que se da tras el encendido y el alquitrán que es el cancerígeno; “pero, en realidad son miles de elementos los que posee, de los cuales 500 son tóxicos y tienen que ver, entre tantas cosas, con el papel del cigarro y su tratamiento químico-irritante, además de todos los que le incorporan para acortar el tiempo de sembrado del tabaco previendo una mayor producción”, señaló.

Cigarrillos en manos femeninas

Aunque en el ámbito mundial la cifra de fumadores de sexo masculino rebasa la cifra de fumadoras, en Venezuela ocurre el fenómeno contrario. Según Orta, de cada 10 personas que fuman en el país, 6 son mujeres y esto se debe al ajetreado ritmo de vida “sin contar que ellas sacan más tiempo para hacerlo. En especial, cuando están realizando tareas domésticas”.

Lo que usted no sabía…

Tania Salgado, nutróloga
Tania Salgado, nutróloga

Tras lo antes descrito, es importante compartir la información que la doctora Tania Salgado, nutróloga, ofrece en torno a este tema. Dice que “además de los conocidos efectos secundarios negativos que acarrea este mal hábito -cáncer, bronquitis, infartos, ACV, etc.- también afecta el requerimiento calórico del individuo, dado que al fumar gastas energía para metabolizar la nicotina (…) cuando fumas, se produce un efecto saciante que origina una disminución del apetito pues el cigarrillo -o tabaco- actúa sobre el hipotálamo en donde se encuentra el centro del hambre”.

“El apetito se calma y el fumador se siente lleno; no obstante, este engaño al organismo es negativo, pues al dejar de consumir alimentos se ve afectada la tasa metabólica basal, que es la energía necesaria para mantener la vida (…) al sustituir el desayuno por un cigarro -por ejemplo- dejamos de utilizar el 10% de nuestra energía para metabolizar alimentos y por eso la tasa metabólica basal disminuye, lo que conlleva a que un factor interno favorezca a la obesidad”.

Por eso “vemos que los fumadores, en su mayoría, son físicamente delgados pero metabólicamente obesos y tienen una circunferencia abdominal elevada que los hace más vulnerables a las enfermedades cardiovasculares por la grasa visceral acumulada (…) son esos flacos que al practicarse exámenes de sangre tienen la glicemia alterada, el colesterol y los triglicéridos”. Finaliza advirtiendo “suplantar una de las comidas impacta negativamente en el individuo en términos intelectuales y emocionales”.

salud2

31 de Mayo: Día Mundial de No fumar

Sin duda alguna razones suficientes para hacer énfasis en la importancia de no fumar. La concienciación parece ser una pieza clave en la lucha contra este “vicio fatal”, por lo que la Asamblea Mundial de la Salud no dudó en establecer una fecha que, a través de diversas actividades, permita alentar a los fumadores a abandonar esta adicción. Se trata del 31 de mayo, día que se espera cada uno aporte su granito de arena con su campaña contra el tabaquismo. “El cigarro es una de las drogas más nocivas y peligrosas que existen en el mundo y causa de millones de muertes anualmente” recalca la OMS.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here