Los expertos lo califican como un país donde cada vez más empresarios europeos están interesados en realizar sus inversiones. En 2012 desbancó a Reino Unido como sexta potencia económica del mundo, sin embargo, se ganó su puesto como el país más desigual del G-20 porque por lo menos 6% de su población (11.6 millones) vive en favelas, según un estudio realizado por Oxfam.

foto principal brasil

Así es Brasil, el “gigante económico latinoamericano” que durante las últimas dos décadas ha tenido “un exitoso proceso de desarrollo con inclusión social, en paralelo con el fortalecimiento institucional y la estabilidad democrática que luce milagroso por el notable contraste con épocas anteriores, en las que eran frecuentes los golpes de Estado, dictaduras militares, renuncias y muertes de presidentes y dramáticos procesos inflacionarios”, así lo recuerda José Ignacio Moreno, director general del Centro de Estudios Latinoamericanos Arturo Uslar Pietri (Celaup), de la Universidad Metropolitana en un artículo de opinión publicado en un diario de circulación nacional.

Señala Moreno que no siempre Brasil tuvo un crecimiento económico estable, pues en 1992 cuando el presidente Fernando Collor de Mello fue destituido por corrupción la inflación alcanzó 2.000% anual.

El vicepresidente Itamar Franco asumió el cargo hasta finalizar el periodo y nombró a Fernando Henrique Cardoso como ministro de Hacienda. Pusieron en práctica el “Plan Real” y fueron privatizadas empresas del Estado con ineficientes resultados.

Este plan trajo “exitosos resultados que se tradujeron en el control inflacionario y el inicio de un proceso de crecimiento económico estable y progresista, lo cual le permitió a Cardoso ser electo y reelecto como Presidente de la República, durante los períodos de 1994 al 2002, asegurando los cimientos de lo que se podría considerar como el milagro económico de ese país, profundizado con los dos períodos sucesivos de gobierno de Luiz Inácio “Lula” da Silva y la actual administración de su sucesora, desde 2010, Dilma Rousseff”, recordó Moreno. Lo cierto es que Brasil se ha “convertido en la mayor economía de América Latina, (…) se ubica entre las 10 más grandes del mundo y se pronostica que, de mantenerse la tendencia en su desarrollo económico, Brasil puede ser la cuarta potencia económica del planeta para 2030, luego de China, los Estados Unidos y la India, por ello está clasificado dentro de los países emergentes con alto potencial de desarrollo, constituyendo junto con Rusia, India y China el denominado grupo BRIC”, reseñó el director general de Celaup.

foto 2 brasil

Potencialidades

A juicio de José Ignacio Moreno el poderoso desarrollo industrial de Brasil “se refleja en el hecho de que 74% de los bienes exportados son manufacturados y semi manufacturados y el sector representa cerca del 31% del PIB. En el campo aeroespacial Brasil tiene presencia, a través de su Centro de Lanzamiento de Vehículos Espaciales Ligeros y participación en la construcción de la Estación Espacial Internacional, en acuerdos con la NASA”.

Sobre el tema, el periodista y contador, Hedelberto López Blanch, en un artículo publicado en el sitio web Rebelión, señala que el éxito económico de este país “está en línea directa con las políticas económicas y sociales puestas en vigor durante los ocho años presidenciales de Luiz Inacio Lula de Silva y su continuidad llevada adelante por la actual mandataria Dilma Rousseff”.

Recuerda que desde su llegada al gobierno Lula emprendió proyectos sociales como Hambre Cero, Bolsa Familia, Primer Empleo que facilita a los jóvenes el acceso al mercado laboral; sin contar el financiamiento de la escolaridad infantil y el aumento de los puestos de trabajo, “para sacar de la miseria extrema a más de 20 millones de brasileños e ir disminuyendo los altos niveles de criminalidad que existían en esa sociedad”.

-Esos programas han permitido que las capas más desfavorecidas de la sociedad hayan aumentado sus ingresos y los consumos, que impulsan a la vez el desarrollo de la economía, explicó.

Según las cifras manejadas por el gobierno brasileño con la Beca Familia, que da recursos a familias pobres con la condición que sus hijos se incorporen al sistema educativo, “cerca de 40 millones de personas emergieron de la pobreza a la clase media” desde el año 2003, lo que alzó la popularidad del entonces presidente Lula.

Para finales de 2013, la presidenta Dilma Rousseff, quien siguió con la línea de los programas sociales, aseguró que “22 millones de brasileños salieron de la pobreza extrema” en los dos años y medio de su gobierno.

Desigualdades sociales

Ahora bien, hay otra realidad que viven los habitantes de Brasil, y es que pese a su pujante economía, es el segundo país más desigual del G-20, según un informe llamado “Olvidados del G.20”, publicado por el periodista German Aranda.

“Sólo Sudáfrica es más desigual que Brasil entre los 20 países más desarrollados del mundo. México, Rusia, Argentina, China y Turquía les siguen en el informe”, que se enfoca en esa parte de la población que no puede participar de la riqueza o el crecimiento de un país.

foto 1 brasil

El informe hace referencia a lo eficaz que resultó ser Brasil combatiendo la pobreza entre 1999 y 2009; sin embargo, “es todavía uno de los países más desiguales del mundo y tiene por tanto una importante agenda pendiente en esta área. Los mercados crean empleos, pero no redistribuyen la renta”, dijo Simon Ticehurst, responsable de Oxfam en Brasil.

El Gigante

  • Brasil tiene un PIB de 2208 billones, solo lo superan Estados Unidos, China, Japón, Alemania y Francia.
    Con 203,4 millones de habitantes, Brasil es el quinto país más poblado del mundo. La mayor parte de sus habitantes se concentran a lo largo del litoral.
  • Sus sectores económicos más desarrollados son los servicios, agrícola, minero, manufacturero y el mercado de trabajo.
  • Entre sus principales productos de exportación están las aeronaves, equipos electrónicos, automóviles, alcohol, textiles, calzados, hierro, acero, químicos, café, jugo de naranja, soya y otros alimentos.
  • El Instituto Brasileño de Geografía y Estadística asegura que el crecimiento alcanzado se ha producido por la fuerte expansión de la demanda interna, que se reflejó en un alza del 7 % en el consumo de las familias y un aumento del 21,8 % de la formación bruta de capital fijo.
  • Brasil es rico en diamantes, oro, hierro, magnesio, níquel, fósforo, plata y uranio. Además produce el 80% del petróleo que consume.

Rumbo a la reelección

En el último año aun cuando tiene una considerable ventaja, los niveles de aprobación a la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff se han visto afectados por el estancamiento económico, la inflación, incluso escándalos en la petrolera estatal Petrobras que han salido a la luz pública, y más recientemente las protestas por el elevado gasto público para el Mundial de Fútbol, no obstante, ganaría las elecciones generales del próximo 5 de octubre en la primera ronda.

De acuerdo a un sondeo de Ibope, quien aspira a la reelección por el gobernante Partido de los Trabajadores, obtendría 38 por ciento de los votos, lo que se compara con una intención de voto del 40 por ciento que tenía en mayo.

Muchos se han preguntado si los resultados del Mundial de Fútbol puedan incidir en los resultados de las elecciones presidenciales, a juicio de del senador Romero Jucá del partido PMDB, mientras mejor lo haga Brasil más pequeñas serán las manifestaciones, por lo que ua eliminación prematura del equipo carioca es el principal riesgo para Rousseff.

Su principal rival, Aécio Neves, precandidato a la elección del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), registró un aumento de cinco puntos respecto al anterior sondeo de Vox Populi, realizado en abril.

En tercer lugar está Eduardo Campos, gobernador del estado de Pernambuco y candidato del partido izquierdista PSB.

Ahora bien uno de los mejores escenarios para Rousseff es que podría subir en las encuestas si hay una victoria de los anfitriones, sin embargo quedan dos meses para que los brasileños evalúen la realidad antes de los venideros comicios.

Cabe destacar que elecciones generales que se realizan en Brasil son cada cuatro años y han coincidido con el Mundial. En 1998, Cardoso fue reelegido pese a que Brasil perdió la final con Francia. Cuatro años después, Brasil derrotó a Alemania para convertirse en campeón del mundo por quinta vez, y sin embargo el líder opositor Luiz Inácio Lula da Silva derrotó a Cardoso. En 2006 Lula fue reelecto con comodidad, cuando Brasil cayó en cuartos de final ante Francia, y Rousseff consiguió la victoria en 2010, poco después de que Holanda los eliminara en Sudáfrica.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here