¡La independencia perdió en Escocia!

Desde hace más de 200 años, la palabra “independencia” se convirtió – para las naciones de América- en motivo de una lucha eterna, en un ideal que corre por el torrente sanguíneo de todos los nacidos en el nuevo continente. Sin embargo, al otro lado del mundo el pensamiento es distinto. La prueba de ello quedó evidenciada el pasado 18 de septiembre, luego que 2.001.926 personas votaran en contra de la independencia de Escocia, durante un referendo que impulsaba la posibilidad de su separación del Reino Unido.

La sorpresa sobre los resultados comiciales -55,3% por el No y 44,7% por el Sí- se corrió como pólvora por todo el planeta; así como también la serie de propuestas que hiciera el Primer Ministro Británico, David Cameron, tras conocerse el escrutinio total de los votos; y es que el impulsor del unionismo propuso darle más poderes no sólo a Escocia sino también a las otras naciones constituyentes de Reino Unido.

En campaña, ya Cameron había planteado la posibilidad de negociar la devolución de muchas competencias, entre ellas: finanzas, el Estado de bienestar y los impuestos. Efectivamente, aunque los partidarios del Sí en Escocia no lograron la independencia, obtuvieron la promesa de grandes cambios fiscales y políticos. Analistas de la BBC aseguran que la situación ha generado “revolución constitucional”.

Pero los que promovían una Escocia independiente, como el Ministro Principal de Escocia, Alex Salmond, denuncian como “un engaño” las promesas de Cameron de devolverle s esta nación poderes en materia social y fiscal.

Por su parte, la mismísima reina Isabel II recomendó a través de un comunicado que pese a los “fuertes sentimientos y emociones encontradas” los resultados deben respetarse.

QUÉ HUBO DETRÁS DEL REFERENDO

El internacionalista Yoston Espinoza asegura que en términos generales el referendo sobre la independencia de Escocia debe analizarse desde distintas perspectivas.

“Debemos recordar que Escocia posee un estatus como nación constituyente y región administrativa del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, con su propio gobierno autónomo y Parlamento. Es decir esta situación estratégico-política le concede una ventaja por encima de territorios que en el pasado han realizado algún tipo de consulta similar para obtener la independencia plena y absoluta, caso de Puerto Rico para citar un ejemplo. En mi opinión la consulta se originó, en parte, al frágil papel que venía desempeñando la administración del Primer Ministro David Cameron, el cual reconoció en distintas oportunidades cómo los pueblos de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte necesitaban a su vez mayor autonomía en sus asuntos, especialmente en las finanzas, el Estado de bienestar y los impuestos”.

“Sumado a esto –prosiguió el experto- creo que una herramienta fundamental para acrecentar el sentimiento de nacionalismo son las redes sociales y la publicidad. En este aspecto Alex Salmond, líder del Partido Nacional de Escocia y principal impulsor de la consulta, supo vender la idea de la independencia llegando a obtener apoyo por una ciudadanía que reclama mayores beneficios dentro del Reino Unido. De esta misma forma se inició una campaña en contra del referendo, con grandes personalidades dando su punto de vista sobre la separación y las repercusiones de la misma. El cantante Paul McCartney, el exfutbolista David Beckham o el actor de cine Rowan Atkinson son algunas de las personalidades que se pronunciaron en contra de la independencia, alentando a los habitantes de Escocia a mantenerse unidos debido a los vínculos históricos que comparten.”

PERDIENDO TAMBIÉN SE GANA…

“Geopolíticamente la independencia de Escocia supone desafíos altamente costosos para los intereses de Reino Unido, política y económicamente. Pero especialmente los habitantes de Escocia desde la unión en 1707 han estado influenciados por la monarquía, por la religión y por la cultura anglosajona. Es una unión de forma y de fondo estructural, que atenta con las costumbres y tradiciones británicas. El principal motivo de análisis debe recaer en la necesidad de una presión internacional sin necesidad de llegar al extremo de la separación, es decir la independencia en sí no era el objetivo, sino el compromiso del Gobierno de Cameron de abrir más las acciones del Gobierno escoses, y así recibir mayor autonomía”, explica Espinoza al mismo tiempo que agregó “perdiendo también se gana, Escocia obtendrá de una u otra forma más poderes, su principal objetivo desde hace años, y el movimiento nacionalista estará más fortalecido que nunca. En el país se va a iniciar un proceso de profundización del federalismo que fortalecerá las instituciones y dará mayor voz a las exigencias de sus habitantes”.

UN POCO DE HISTORIA

Yoston Espinoza explica que el episodio político vivido recientemente en el Reino Unido, no es un hecho aislado. Por eso, hizo referencia al caso de Puerto Rico y su estatus de Estado Libre Asociado. El último plebiscito realizado en 2012, afirmó la situación de Estado no incorporado a EEUU, impidiendo así su soberanía absoluta y manteniendo su autogobierno restringido.

“Las principales características de esta negativa de la población puertorriqueña en formular una independencia, vienen dada en su mayoría por la condición inmigratoria y laboral que mantiene la isla con respecto a EEUU. Es decir se calcula que un 70% de la economía puertorriqueña gira en torno a las remesas que envían familiares residenciados en Estados Unidos hacia sus parientes en la isla, lo que genera un resquemor en la población para contradecir el status quo existente”, asegura.

Asimismo, señaló que en la historia de América Latina podemos citar el ejemplo de Panamá y su declaración de independencia de Colombia en el año 1903. Este hecho histórico no se asemeja a la situación de Escocia dentro del Reino Unido, pero finge de ejemplo para evidenciar las causas del surgimiento de sentimientos nacionalistas y de libertad.

“En este caso la independencia tuvo un objetivo económico, como fue la construcción del canal de Panamá. Dicho proyecto, degeneraría en que las negociaciones se aceleraran dado que al Gobierno de EEUU le resultaba más prudente negociar la construcción del canal, con un país recién creado y con instituciones frágiles e inexpertas que con el gobierno de Colombia para la época”, puntualizó.

REPERCUSIONES DEL REFERENDO ESCOCÉS

“El No de Escocia no implica que las cosas no van a cambiar. Internamente el Reino Unido se adentra en un proceso de transformaciones según las promesas del Primer Ministro Cameron. Durante la campaña del referendo, Cameron había prometido para Escocia mantener la llamada fórmula de distribución Barnett, un sistema de distribución de gasto público diseñado por un exministro de economía en los años 70. Básicamente, la fórmula asegura que Escocia reciba suficientes recursos para el funcionamiento de sus servicios públicos y concede fondos per cápita 19% superiores a Inglaterra”, estimó el internacionalista.

Finalmente, Yoston Espinoza –egresado de la UCV- apuntó que “en el status quo europeo las repercusiones son simples, copiar el modelo de referendo y afianzar los sentimientos nacionalistas, particularmente en España, donde la comunidad autónoma de Cataluña ya se prepara para celebrar el 9 de noviembre una consulta popular sobre su soberanía territorial. De igual forma la estructura de la Unión Europea sufrirá una serie de variaciones, ya que el Reino Unido es miembro pleno del bloque aunque no pertenece a la zona euro forma parte importante del comercio intrarregional del mismo. Escocia tiene una participación importante en este comercio dado que 85% del petróleo y gas que comercia el Reino Unido se encuentra en territorio escocés”.

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