Las nuevas relaciones Cuba–EE.UU.

El anuncio

El 17 de diciembre de 2014, Barack Obama y Raúl Castro se dirigieron a la misma hora a la opinión pública mundial para hacer un anuncio. Con diferentes enfoques, anunciaron la normalización de las relaciones entre Cuba y EE.UU., rotas desde hacía 53 años. Castro dio la noticia afirmando que era un logro de Cuba, que no renunciaba a sus principios. Barack Obama hizo el anuncio, mientras aseguraba que si durante 50 años la política del embargo no había logrado su objetivo, lo más sensato era intentar otra forma de abordar el tema de las relaciones con la isla caribeña.

El acercamiento para llegar a este punto se produjo hace dos años, a través de conversaciones que se mantuvieron en secreto, y que tuvo como mediador al Vaticano. Algunos de los acuerdos incluyeron la liberación de Alan Gross y otros presos estadounidenses en Cuba y la liberación de 3 cubanos que se hallaban en prisión en Estados Unidos acusados de espionaje. El anuncio del 17 de diciembre marca el principio del fin del último capítulo de la Guerra Fría en el hemisferio occidental.

Reacciones

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Las reacciones a este anuncio han sido, como era de esperarse, a favor y en contra. Quienes están en contra afirman, básicamente, que Cuba es una dictadura y Estados Unidos no debería reiniciar relaciones hasta que no se produzca una apertura democrática.

El objetivo de liquidar al gobierno cubano a través del embargo tuvo bases hasta 1964. A partir de allí, Lyndon Johnson propuso hacia Cuba una política de “contención” basada en tres pilares: Propaganda, restricciones a las libertades económicas (el embargo) y aislamiento diplomático. Los críticos aseguran que Obama pone fin a la política de contención y no la sustituye por otra visión estratégica, sino que aplaza el problema. Otra crítica es que esta medida debilita a la oposición cubana. Si Estados Unidos está cambiando su política hacia Cuba, entonces los Castro no verán la necesidad de realizar cambios democráticos puesto que ya han sido aceptados. Otra de las críticas es de índole moral. Si América Latina ha creado en las últimas décadas un ambiente propicio para la democracia, y esto fue cristalizado en la Carta Democrática Interamericana, el acercamiento con Cuba repite la fórmula empleada por Estados Unidos en el pasado de aliarse con las peores dictaduras del continente: Trujillo, Stroessner, Somoza, Batista, etc.

Quienes están a favor aseguran que la política de EE.UU. hacia la Antilla Mayor era un anacronismo histórico, una medida que no había logrado su objetivo de poner fin a la revolución cubana. Aseguran, además, que el gran perdedor durante más de cincuenta años, ha sido el pueblo cubano, quien ha sufrido las consecuencias de una política destinada al estrangulamiento económico de la isla.

Señalan que la decisión traerá una mayor apertura al interior de la sociedad civil cubana, y que esto, a su vez, servirá como motor para las reformas democráticas. Dicen, además, que con esta nueva política, EE.UU. mejorará su imagen en el mundo. Y para ello recuerdan la ya tradicional condena del embargo en la ONU. Las votaciones en ese organismo, año tras año, eran de 188 países en contra y solo un voto -Israel- en favor del embargo.

Y como la relación Cuba–EE.UU. es compleja, y está llena de matices, hay una tercera posición que está a favor de un acercamiento y del fin del embargo, pero eso no indica necesariamente que estén a favor del gobierno cubano: En esta posición se encuentran quienes afirman que el embargo debe terminar, pues éste ha sido la excusa del régimen cubano para justificar las precarias condiciones en que vive el pueblo cubano. Si se pone fin al embargo, ya los Castro no tendrán pretextos, aseguran. Y esto, inexorablemente, impulsará las reformas democráticas.

Los cambios que vendrán

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La nueva era en las relaciones tiene como punto de partida una serie de medidas que el presidente Obama tomará, y que flexibilizan hasta cierto punto, el embargo. Veamos algunas de ellas.

En cuanto a relaciones diplomáticas, ya se dio inicio a las conversaciones entre ambos países para restablecer lazos. La semana pasada, Roberta Jacobson, Secretaria de Estado adjunta para Asuntos del Hemisferio Occidental, se convirtió en la primera funcionaria de alto nivel de EE.UU. en viajar a Cuba en más de medio siglo. El propósito, preparar el terreno para el restablecimiento de relaciones diplomáticas. Y una de las primeras medidas en esta materia será la apertura de una embajada de EE.UU. en La Habana.

También se realizarán intercambios y visitas de alto nivel entre los dos gobiernos. Además, ambos países colaborarán en temas de interés común tales como migración, estrategias antidroga, protección del medio ambiente y tráfico de personas.

En cuanto a relaciones financieras, aumentará el envío de dinero a Cuba, que pasará de 500 a 2.000 dólares por trimestre. Asimismo, el envío de dinero hacia la isla caribeña para financiar proyectos humanitarios o fomentar el desarrollo de empresas privadas ya no requerirá de una licencia especial. Se facilitará el procesamiento de transacciones, ya que instituciones estadounidenses podrán abrir cuentas en instituciones financieras cubanas.

También hay medidas en favor de las relaciones comerciales. Se podrá exportar a la isla antillana, desde EE.UU. materiales de construcción para residencias privadas, bienes para el sector privado de empresarios cubanos y equipos agrícolas para pequeños agricultores. EE.UU. autorizará la exportación de artículos para el desarrollo de Internet en Cuba: software, hardware, etc. Asimismo, se permitirá que los proveedores de telecomunicaciones operen en Cuba para ofrecer servicio de telecomunicaciones e internet.

Viajes desde Estados Unidos a Cuba. El gobierno aprobará los permisos para viajar desde Estados Unidos en los siguientes casos: Visitas familiares, actividades oficiales del gobierno de EE.UU., de gobiernos extranjeros y de organizaciones intergubernamentales. Se aprobarán viajes para actividades periodísticas, actividades de investigación de índole profesional, actividades educativas, religiosas, espectáculos públicos, competiciones deportivas, actividades de apoyo a la sociedad cubana, proyectos de índole humanitaria, actividades de fundaciones privadas o instituciones educativas, etc. Quienes viajen desde Estados Unidos hacia Cuba podrán importar bienes provenientes de ese país, por un valor de 400 dólares. Y se permitirá, además, que los viajeros puedan pagar con tarjetas de crédito y de débito en Cuba.

Otro aspecto importantísimo es el de la política migratoria, tema que generó discordia en la primera reunión de restablecimiento de relaciones. A Cuba le preocupa la Ley de Ajuste Cubano y la norma de “pies secos, pies mojados”, ya que las considera el principal estímulo para la inmigración ilegal hacia Estados Unidos. La Ley de Ajuste Cubano otorga la posibilidad de obtener residencia permanente (Green Card) a los cubanos que hayan estado físicamente presentes durante al menos un año en EE.UU., a quienes se les haya admitido o concedido permiso de entrada y a quienes sean admisibles como inmigrantes. La política de “pies secos” establece que aquellos que logran pisar tierra de EE.UU. podrán solicitar la tarjeta de residencia permanente. La política de “pies mojados”, por otra parte, consiste en que aquellos cubanos que intenten llegar a Estados Unidos, y sean detectados por la Guardia Costera aún en el mar, serán devueltos a Cuba.

Este conjunto de medidas tiene una clara intención de apertura y de acercamiento entre la sociedad civil estadounidense y la cubana, más allá del ámbito estrictamente gubernamental. Podrían significar, sin duda, un alivio para el pueblo cubano, que tendrá mayor acceso a las divisas. Y aunque estas medidas representan un avance, permanece en el aire el tema más espinoso de las relaciones entre Cuba y EE.UU: El levantamiento del embargo económico.

¿Fin del Embargo?

Con el anuncio de restablecimiento de relaciones era obvio suponer que Obama abogaría también por el levantamiento del embargo. No obstante, el Presidente no tiene competencias para levantarlo, puesto que el embargo tiene rango de ley y solo el Congreso puede hacerlo. En el Discurso del Estado de la Unión, la semana pasada, Obama anunció que pedirá al Congreso el levantamiento del embargo. El problema es que las dos cámaras están controladas por los republicanos, quienes se oponen a esta medida. El congresista republicano Marco Rubio, férreo opositor al régimen cubano y posible candidato presidencial para las elecciones en 2016, ha dicho que bloqueará cualquier intento de poner fin al embargo.

10 momentos clave en el conflicto Cuba-EE.UU.

Cronología. Septiembre 1960: Cuba nacionaliza empresas y bancos estadounidenses. Enero 1961: Cuba y EE.UU. rompen relaciones diplomáticas. Abril 1961: Invasión en Bahía de Cochinos. Fidel Castro declara el carácter comunista, marxista-leninista de la Revolución Cubana. Febrero 1962: John F. Kennedy ordena el embargo total de Cuba. Octubre 1962: Crisis de los misiles. La URSS retira 42 misiles instalados en territorio cubano. Abril a Octubre 1980: Éxodo del Mariel. 125 mil cubanos abandonan la isla rumbo a Estados Unidos. Julio-agosto 1994: Crisis de los balseros. Escapan de Cuba cerca de 35 mil cubanos, 25 mil de ellos son confinados en Guantánamo y Panamá. Marzo 1996: Bill Clinton promulga la Ley Helms-Burton, que permite demandar a quienes negocien con propiedades confiscadas a estadounidenses en la isla. Junio 2001: Declaran culpables de espionaje, en un tribunal de Miami, a cinco cubanos. “El grupo de los cinco”, encarcelados desde 1998. Diciembre 2014: Obama anuncia el inicio de conversaciones con La Habana para reanudar las relaciones entre ambos países.

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