Carrera hacia la Casa Blanca

Por la silla de Barack Obama

Técnicamente hablando, ninguno de los aspirantes que se han presentado hasta ahora es candidato presidencial. En este momento, a dieciséis meses de las elecciones presidenciales, todos ellos son candidatos a lograr la nominación de sus partidos en la carrera por la presidencia.

El Partido Republicano tiene 16 aspirantes: John Kasich, gobernador por el Estado de Ohio; Jeb Bush, gobernador de la Florida; Scott Walker, gobernador de Winconsin; Bobby Jindal, gobernador de Luisiana; Chris Christie, gobernador por New Jersey; Rick Perry, gobernador de Texas; Donald Trump, magnate de negocios; Ted Cruz, senador por Texas; Rand Paul, senador por Kentucky; Marco Rubio, senador por Florida; Ben Carson, director del departamento de Neurocirugía Pediátrica del Hospital Johns Hopkins; Carly Fiorina, CEO de Hewlett-Packard; Mike Huckabee, gobernador de Arkansas; Rick Santorum, senador por Pensilvania; George Pataki, gobernador de Nueva York y Lindsey Graham, senador por Carolina del Sur.

El Partido Demócrata tiene 5 aspirantes: Hillary Clinton, secretaria de Estado de Estados Unidos 2009-2013; Bernie Sanders, senador por Vermont; Jim Webb, senador por Virginia; Martin O’Malley, gobernador de Maryland y Lincoln Chafee, gobernador de Rhode Island.

Por razones de espacio, no es posible hablar de cada uno de los 21 candidatos. Este trabajo se detendrá en 3 de ellos. Uno que probablemente no logrará la nominación, pese a que ahora está posicionado en las encuestas, pero que ha logrado mucha atención mediática por la polémica que ha desatado es Donald Trump y el otro porque seguramente sea el aspirante que logrará la nominación por el Partido Republicano, Jeb Bush. Y del Partido Demócrata, la candidata que luce como favorita indiscutida para lograr la nominación presidencial es Hillary Clinton.

Obviamente, el asunto de mayor importancia es lo que cada aspirante tiene que decir sobre política local, economía, política internacional, etc., pero hay que comprender el momentum político. Recién comienza el anuncio de candidaturas y la atención se centra en cuáles de los candidatos tiene mayor opción de hacerse con la nominación partidaria.

Partido Republicano

Son muchísimos los aspirantes, por lo que es predecible esperar que la mayoría se vaya retirando a medida que sus candidaturas no logren despegar. En la recta final hacia el Supermartes -febrero/marzo 2016- la lista se habrá reducido a más de la mitad. Incluso los aspirantes que más atención están recibiendo de los medios en este momento no necesariamente llegarán a ese día. Veamos quiénes están dando de qué hablar en la carrera por la nominación presidencial del Partido Republicano.

Partido Republicano

Donald Trump

Este millonario de 69 años de edad quiere replicar en la política el éxito obtenido en el mundo de los negocios. Desde hace semanas se encuentra en el centro de la polémica por sus declaraciones sobre los inmigrantes mexicanos. De hecho, estos ataques fueron pronunciados durante el anuncio de su candidatura. Acusó a los inmigrantes mexicanos de ser traficantes de drogas y violadores, y prometió construir un muro en la frontera con México. Trump es un hombre de medios y sabe cómo manejar audiencias. El propósito de estas declaraciones, probablemente, es colocarlo en el centro del debate. Pero esas palabras parecen dirigidas a complacer a la audiencia de los “rednecks”, el estereotipo de hombre blanco que vive en un ambiente rural; de la Norteamérica provincial, conservadora.

Las declaraciones de Trump parecen, no las de un aspirante a la nominación republicana a la presidencia, sino las de un candidato a la gobernación de Alabama. Como recordarán, en ese Estado se aprobó la ley de inmigración HB56, que establece fuertes medidas contra los indocumentados.

Pero de momento, en el corto plazo, la estrategia le está dando resultados, pues Trump lidera los sondeos más recientes con un 24% de respaldo, frente al 13% de Scott Walker y el 12% de Jeb Bush. Pero no será el primer caso de un candidato que lidera los sondeos y con el transcurrir del tiempo se viene abajo. Es lo que seguramente sucederá, porque es muy cuesta arriba, ya no ganar la Presidencia, ganar la nominación de su partido sin el apoyo del voto latino. El voto latino tiene muchísimo peso. En el mejor de los escenarios llegaría hasta el Supermartes, pero como en política todo es posible, por qué no pensar que ganaría la nominación republicana. A los demócratas la idea debe entusiasmarlos.

Jeb Bush

Otro de los aspirantes con serias opciones, pese a que los sondeos lo ubiquen en el tercer lugar, es el gobernador de la Florida. Su candidatura tiene peso porque pertenece a una dinastía política -los Bush- y en Estados Unidos esta idea no es mal vista entre los electores. Hijo de George Bush, expresidente, y hermano de Geoge W. Bush, también expresidente, esto le hace tener mucho peso dentro de los electores del Partido Republicano. Y con relación a los mexicanos, y los latinos en general, es todo lo contrario de Trump: Su esposa es mexicana, se convirtió al catolicismo, habla un español casi perfecto, tiene una licenciatura en estudios latinoamericanos y vivió en México y Venezuela. El perfil ideal para seducir al voto latino ya como candidato por el Partido Republicano. Desde hace muchos años su nombre ha sonado como candidato. Y está claro que ha llegado su momento. De todos los candidatos, probablemente sea el que logre la nominación republicana.

Partido Demócrata

Con una lista de aspirantes considerablemente menor a la del Partido Republicano, los demócratas llegarán al Supermartes, al parecer, con un escenario más definido. Y esto favorecerá a los demócratas, ya que una disputa muy reñida por la nominación suele ser desgastante.

Hillary Clinton

Hillary Clinton En enero de 1993 Hillary Clinton llegó como Primera Dama a la Casa Blanca. Veintitrés años después aspira regresar, esta vez como Presidenta. Tiene credenciales para lograrlo. De 2001 a 2008 fue senadora y de 2009 a 2013 secretaria de Estado de Estados Unidos. En realidad, Clinton seguramente se habría convertido en Presidenta en 2008, tal era su aspiración. Pero tuvo que postergarla, pues se encontró en el camino con un joven senador por el Estado de Illinois que desataría una ola de entusiasmo tan grande que lo llevaría a la Casa Blanca: Barack Obama.
Hillary también forma parte de una de las dinatías políticas de Estados Unidos, los Clinton. Salvando las distancias, después de los Kennedy, la familia política más querida en EE.UU. probablemente sea la de los Clinton. Parece improbable que alguno de los aspirantes demócratas logre arrebatarle la nominación presidencial. Por su trayectoria política desde 2001, por el peso político que tiene su apellido dentro del Partido Demócrata y la percepción positiva entre la opinión pública estadounidense, Hillary Clinton será -es casi un hecho- la candidata por el Partido Demócrata.

¿Quiénes obtendrán las nominaciones?

Aún falta mucho camino por recorrer. La carrera hacia la Casa Blanca apenas está por comenzar y lo visto hasta el momento son preparativos para lo que vendrá. Y como la opinión de los electores es variable, los aspirantes que hoy lideran las encuestas en pocas semanas pueden venirse abajo. Y viceversa. Por eso es muy difícil predecir. Pero si hubiera que dar nombres en este momento, los candidatos del Partido Demócrata y Republicano serían Hillary Clinton y Jeb Bush, respectivamente.
En 1992, George Bush padre aspiraba a la reelección presidencial y se enfrentó a Bill Clinton. Todos sabemos lo que pasó. Es muy probable que 24 años después, los clanes Bush y Clinton se vuelvan a ver las caras en la lucha por llegar a la Casa Blanca.

Caucus, Primarias

Para elegir a los representantes de los partidos que a su vez elegirán al candidato a la Presidencia, en Estados Unidos se celebran los llamados caucus y también elecciones primarias. Los caucus se realizan en aproximadamente doce estados. Los caucus son, simplemente, asambleas de ciudadanos. Pueden ser abiertos o cerrados. En un caucus abierto, un ciudadano inscrito en el Partido Republicano puede participar de un caucus del Partido Demócrata. En el caucus cerrado solo pueden votar las personas que se encuentren inscritas en el partido que realiza el caucus. Estos se llevan a cabo en iglesias, bibliotecas o colegios. Tras varias horas de debate, los ciudadanos escriben en un papel su voto y lo introducen en una urna; aunque también se puede hacer alzando la mano.

Las primarias se realizan en la mayoría de los Estados de la Unión y en ellos se eligen a los delegados que, en la Convención partidaria, seleccionan al candidato a la Presidencia. Al igual que los caucus, pueden ser abiertas o cerradas. Las primarias se celebran entre febrero o marzo del año de la elección presidencial, en lo que se conoce como el Supermartes. Es el día en que el mayor número de Estados tienen primarias. Allí se elige a más de la mitad de los representantes que irá a la Convención.

Aparte de las obvias razones para querer convertirse en la persona más poderosa del mundo, con capacidad para decidir e influir en la vida de millones de personas, no solo en su país, sino en el mundo, los Presidentes de Estados Unidos gozan de extraordinarios beneficios una vez concluye su mandato: Cada expresidente recibe una pensión anual de 200 mil dólares, pero esta cifra aumenta mucho más debido a otros gastos que el gobierno también cubre. En los últimos 14 años, por ejemplo, los cuatro expresidentes –Jimmy Carter, George Bush padre e hijo y Bill Clinton- le han costado al gobierno federal 52 millones de dólares. Además de la pensión, los expresidentes reciben una asignación por concepto de compensación personal, pago de renta de sus oficinas, pago de servicio telefónico y otra asignación para cubrir gastos diversos. Pero hay más: Hasta el año 1997 los expresidentes y sus familias tuvieron protección de por vida por parte del Servicio Secreto. Luego la protección se redujo hasta diez años posteriores al término de su mandato. Pero en 2013 el Presidente Obama, mediante ley, restableció la protección del Servicio Secreto de por vida para los expresidentes y sus familias.

Sin comentarios

Leave a Reply