Si bien los cambios no son novedad en el tren ministerial del gobierno venezolano, la salida de Jorge Giordani de la cartera de Planificación ha causado conmoción a lo largo y ancho del territorio nacional. Y es que la medida que, de una u otra manera, sería parte de una estrategia política del Presidente Nicolás Maduro; habría ‘destapado la olla’ en la que se estaría cocinando el desorden de la economía del país.

Esto, luego de lo expresado por el ahora ex ministro de Planificación de Venezuela a través de una carta que publicó por el portal Rebelión.org y, la cual, ha desencadenado gran polémica en la nación, teniendo en cuenta que este personaje al frente de la política económica del país -desde la llegada de Hugo Chávez al poder (en 1999)- pone en entredicho la gestión del Gobierno en esta materia, así como también el liderazgo del actual Jefe de Estado.

Luego de dejar claro que el documento vendría siendo una “rendición de cuentas” de la que fue su “activa participación en la revolución bolivariana” y hacer mención a “los sentimientos y respeto” que lo ligaron a ese “Comandante” que “fue capaz de inmolarse por y para el pueblo venezolano”, Giordani hace énfasis en lo que fue su gestión desde la partida a la Habana de Chávez (en su última crisis de salud).
Explica en el texto que a comienzo del año 2013 –tras petición del Presidente Chávez- entregó al entonces Vicepresidente Maduro el documento donde planteaba lo acordado como programa de acción para el que sería el nuevo periodo presidencial, iniciando con una síntesis de lo logrado y una estrategia de acción que denominó “orientación de la política económica pública en el inicio de un nuevo periodo presidencial”.

En ese orden de ideas, admite que “el camino de desarmar y construir es arduo. La construcción del socialismo históricamente siempre ha constituido un desafío notable. En nuestro camino debimos enfrentar un Golpe de Estado, un sabotaje petrolero y un ambiente externo hostil”, siendo “crucial superar el desafío del 7 de octubre de 2012, así como las elecciones del 16 de diciembre de ese mismo año (…)”.

portadagiordani

Pero, según su versión, sucedió que “la superación se consiguió con un gran sacrificio y con un esfuerzo económico y financiero que llevó el acceso y uso de los recursos a niveles extremos que requerían de una revisión para garantizar la sostenibilidad de la transformación económica y social”, con la salvedad de que la complicación de la salud de Chávez habría dado paso firme a los primeros síntomas de ruptura que condujeron a la situación actual.

Dice que aun cuando el 9 de enero entregó el documento cuyo contenido reflejaba “la gravedad de la situación previamente planteada (incluido el aumento del endeudamiento del país en moneda extranjera) (…)” comenzaron a observarse “modificaciones en cuanto a la direccionalidad del proceso bolivariano, a la viabilidad económica financiera (…) la imposibilidad de seguir manteniendo niveles de inflación que para la fecha aún se mantenía por debajo del 20% (…)”.

En resumen, “las cosas fueron tomando un nuevo rumbo con la desaparición física del Comandante Chávez y el comportamiento de las instituciones que se encontraban bajo su control como PDVSA y el BCV, comenzaron a aparecer signos de independencia que se agravaban con la caída de los aportes al fisco fruto del actuar independiente del gobierno central de PDVSA guiada por sus intereses y problemas particulares, al unísono que se tomaban decisiones de gasto público ajenas a un control presupuestario”.

Continúa “cuestiones estas que fueron agravando la situación financiera del país sometido a una campaña desestabilizadora en lo interno y de aislamiento en lo externo”. No obstante, ya con Maduro oficialmente al frente del país, una nueva responsabilidad se le asigna a Jorge Giordani; nombrado vicepresidente de Planificación y Finanza Estratégica de Venezuela, por cuanto no se hacen esperar nuevas propuestas.

Propuestas con advertencias y recomendaciones que no habrían sido acogidas, pese a dejar claro sus consecuencias en plazos breves como “el desabastecimiento”, siendo preciso responder una de las interrogantes que algunos lectores de El Semanario se pudieran estar planteando: ¿Qué fue lo que no se hizo?.

Según Giordani afirma en la polémica carta, se hizo caso omiso a la “propuesta de una reducción del gasto público real que acogiera las prioridades de defensa del poder de compra de los grupos más vulnerables y la corrección de derroches y corrupciones”.

Dentro de ese contexto, comenta que “desde que el Presidente Maduro asumió pronto anunció el nuevo conjunto de medidas en el área económica (…)un aluvión de gastos, me hizo dudar acerca de la medida en que se había aceptado el estructurado conjunto que yo le había presentado (…) dos frentes ocuparon mí preocupación”, el primero “atacar la corrupción frenándola con un nuevo control de los grandes fondos del Estado”.

Resulta que “no solo no se aprobó lo propuesto, sino que se inició una nueva oleada de grandes gastos sin los requisitos diseñados, y con el agravante de los gastos aprobados por el Gobierno de Calle, decididos sin estudio previo, improvisados de hecho. La suma de estos gastos no se ha presentado como un todo, salvo la necesidad de que la AN aprobara una maciza ampliación del presupuesto público”.

Cabe destacar que “la crisis que produjo la subasta de divisas dentro del proceso de la creación del Órgano Superior de Administración de Divisas (…)” no podía pasar por debajo de la mesa, conociéndose que sobre esta situación –vivida antes de la elección presidencial de Maduro- también Giordani habría lanzado una advertencia.

Finalmente “me fue posible avanzar en la propuesta de dos medidas asociadas a un gran fondo del país, marcado por la opinión de los agentes del Comercio exterior como un foco de corrupción: el Cadivi y su mecanismo asociado el Sitme. Nicolás Maduro acogió en ese ámbito una de las 2 medidas que le propuse”.

Se trata de “la creación de un Comité que aprobaría los permisos de uso de divisas a los precios privilegiados que el Estado otorgaba para las importaciones básicas para la economía y el reemplazo del Sitme por el Sicad”.

La segunda, “consistente en mi nombramiento como la autoridad del Cadivi, para aprovechar el peso del Ministro de Planificación y Finanzas, en la instauración de un funcionamiento transparente” no fue aceptada y por el contrario, se da “injerencia a una asesoría francesa que nada tenía que ver con la situación que vivía el país”.

Así pues, el ex vicepresidente de Planificación tilda como “doloroso y alarmante” el hecho de que una Presidencia no transmita liderazgo y “parece querer afirmarlo en la repetición, sin la debida coherencia, de los planteamientos como los formulaba el Comandante Chávez, y el otorgamiento de recursos masivos a todos quienes lo solicitan sin un programa fiscal encuadrado en una planificación socialista que le de consistencia a las actividades solicitantes (…)”.

“A la luz de los hechos surge una clara sensación de vacío de poder en la Presidencia de la República y concentración en otros centros de poder (…) la preservación y desarrollo del ´legado de Chávez se presenta como un patrimonio del proceso de cambio y construcción de una sociedad socialista para Venezuela, dicho legado no puede ser confiscado a nombre del propio Chávez ni pretender ser el actual Presidente su único destinatario y delegado”.

Una respuesta

Por supuesto, la respuesta del Primer Mandatario, Nicolás Maduro, no se hizo esperar. En acto de Gobierno en Maracaibo que fue transmitido por televisión, sentenció “no podrá la deslealtad de nadie derrotar la fuerza inquebrantable que dice revolución, revolución y más revolución (…) este pueblo jamás ha dudado, con Chávez jamás dudó y conmigo jamás ha dudado”. Criticó “grandes egos” de algunos “compañeros” al tiempo que afirmó no hay excusas para “traicionar” este proyecto revolucionario.

Exigen averiguación penal

Las reacciones de representantes de los diferentes sectores sociales y políticos del país se desataron de inmediato, siendo preciso destacar la exigencia que la tolda Copei realizara a la Fiscalía General de la República por medio de su dirigente nacional, Robert García, quien asegura que el pueblo quiere conocer los nombres de los responsables de la destrucción de la economía de Venezuela.

“A la Fiscalía le pedimos que así como es tan rápida y tan expedita para montar ollas con los estudiantes que están en su derecho legítimo a manifestar, así como es tan rápida para investigar políticos que por expresiones públicas se encuentran presos, le pedimos que investigue los hechos delictivos que se encuentran en la carta pública que escribió Jorge Giordani”.

Sobre todo, considerando que es un delito el presunto uso de fondos públicos para una campaña electoral. Lo denunciado en torno a este tema en específico “viola” los artículos 52, 54, 56, 57 y 68 de la Ley Contra la Corrupción. Normas que, tal como recalcó, se refieren al peculado doloso, peculado de uso, malversación agravada, corrupción, tráfico de influencias, abuso de funciones con fines políticos: todos éstos estipulados en el estamento legal y “violados por el Gobierno nacional, específicamente en materia económica”.

¿Culpable de la debacle?

Expertos en la materia no se podían quedar atrás, pronunciándose también el economista José Guerra, quien durante entrevista concedida a un medio digital catalogó como “francamente negativa” la gestión de 15 años de Giordani en el Gobierno.

A su juicio, “él es partícipe de un proceso desconocido en Venezuela que consiste en la mayor dilapación de la riqueza petrolera que haya recibido el país en su historia. Fue ministro de Planificación y de Finanzas, jefe del gabinete económico, miembro del directorio del BCV y de PDVSA, también manejó Fonden. Nadie aquí ha tenido el poder que él tuvo”.

Dijo con respecto a la “falta de liderazgo” que “Giordani arremete contra Maduro porque su gobierno está debilitado; si no, no lo hiciera. Si la popularidad de Maduro fuese superior a 50%, Giordani se hubiese ido tranquilito. Pero no. Ve la debilidad de Maduro y lo ataca por todos lados poniéndolo como un tipo débil, sin autoridad y traidor a Chávez. Pero también ataca muy duro a los hoy ultramaduristas, Ramírez y Merentes, a quienes veladamente los señala de corruptos. Giordani puede ser la revolución dentro de la revolución”.

Por lo pronto, “lo único que está claro es que el poder económico lo maneja un triunvirato. Ramírez Merentes y Marcos Torres, ninguno de los cuales tiene una valoración clara de la situación económica y la manera de resolverla”. Giordano, a diferencia, “no está derrotado del todo (…) muchos lo ven como el testamentario de Chávez (…)”.

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