El Sistema Marginal de Divisas (Simadi) cumplió un mes de haber sido creado y según los expertos en materia económica, no está dando los resultados esperados porque en lugar de derrotar al dólar paralelo, ha profundizado los desequilibrios en la economía venezolana.
Cuando el ministro de Finanzas, Rodolfo Marco Torres, anunció las características del nuevo sistema cambiario del país, hubo gran expectativa en el país, porque a diferencia de los otros esquemas ya aplicados, en esta oportunidad, las personas naturales y jurídicas podían hacer transacciones en efectivo y por transferencia a través de operadores, casas de bolsa y bancos autorizados. En fin, se vislumbraba un mayor acceso a los dólares y por ende el mercado paralelo perdería fuerza.

Precio del dolar

Pero la realidad es que hace casi tres semanas que el Simadi inició operaciones y hasta la fecha no se ha concretado la liquidación de dólares. El presidente de Consecomercio, Mauricio Tancredi, asegura que ha recibido “muchas quejas” porque “no se ha solventado el acceso a las divisas de manera legal, pero vemos cómo se les congela los fondos durante tres días, pero no se les adjudica los dólares”, manifestó con preocupación.

Tancredi lamenta que la evaluación del nuevo sistema sea negativa porque, al parecer, los comerciantes vieron “con buenos ojos el tercer mercado” pero, lamentablemente, asegura Tancradi, “el empresario y el particular han ido adonde están las divisas y no es precisamente el Simadi”.

Para el economista José Guerra, el Simadi murió al nacer y aunque “muchos propagandistas se aventuraron a decir que los días del invicto mercado negro de divisas estaban contados”, él sabía que los resultados no serían favorables, tomando en cuenta que el Gobierno nacional ya ha realizado “dos ensayos” y ninguno ha podido desplazar al llamado “paralelo”.

En un reciente artículo de opinión, Guerra recuerda la creación del Sistema de Transacciones de Títulos en Moneda Extranjera (Sitme), al que califica como “engendro creado por Nelson Merentes”, y que, a su juicio, sólo sirvió para “enriquecer a unos pocos y generar una masiva salida de capital”.

Recordó también, que en un segundo intento por “pulverizar” al mercado negro se creó el Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (Sicad II), pero “no le aguantó un round al mercado paralelo. Ahora ensayan con el Simadi”, al que tampoco le auguran un buen resultado.

¿Qué hacer para que funcione?

Ahora bien, los ciudadanos se preguntan por qué son tan bajas las expectativas en esta oportunidad con respecto al nuevo esquema cambiario creado por el Gobierno Nacional, si se supone que uno de los tres mercados (Simadi) está sujeto a la libre oferta y demanda que se realiza a través de las casas de bolsa, bancos y casas de cambio.

El economista José Guerra explica que para que el Simadi pueda funcionar “debe haber algún tipo de correspondencia entre los flujos de demanda y de oferta”, pero mientras en el país “la demanda es casi infinita (…) Se calcula en unos US$ 25 millones diarios, más de US$ 5.000 millones anuales”; la oferta es de “montos insignificantes”, pues proviene de las exportaciones no petroleras que “en 2015, alcanzarían apenas a US$ 2.500 millones, las remesas familiares e ingresos de turistas extranjeros, con unos US$ 800 millones cuando mucho y los flujos de capital de empresas petroleras por nuevas inversiones”.

Es en este punto, según explica el economista en su artículo, donde debe actuar el Banco Central de Venezuela para “suplir el descalce entre la demanda y la oferta”. Pero la realidad es que no lo está haciendo, “por tanto el dólar del mercado negro ha repuntado pronunciadamente, al actuar éste como una válvula de escape para satisfacer la demanda de dólares”.

Máximo histórico

Ante todo este panorama de desequilibrio en el que la oferta no satisface a la demanda en el mercado oficial, es que el economista José Guerra asegura que “la tendencia del dólar negro es a seguir subiendo”, mientras el BCV no liquide dólares “ni a la tasa oficial ni en su nuevo mercado marginal”.

Y así ha sido hasta ahora. El economista Jesús Casique calcula que desde que se anunció el nuevo esquema cambiario, el dólar “paralelo” se ha disparado en un 62%.

“Hay que destacar que cuando arrancó el Simadi estaba en 174 bolívares, y el paralelo al final cerró en 190 bolívares: una diferencia de 20 bolívares; una diferencia del 11%. A la fecha de hoy (viernes 7 de marzo) el paralelo se cotiza en 275 bolívares versus el precio de arranque del Simadi, un incremento del 62%”, explicó.

BCV

Casique señaló que el otro factor que no termina de darle “oxígeno” al sistema cambiario es que no ha terminado de arrancar el sistema de subastas, que se supone trabajaría a la par del mercado preferencial y del Simadi.

“No hay suficientes divisas en el mercado para poder satisfacer el 100% de la demanda. Entonces tenemos un mercado trancado, sin oxígeno; incluso, Nicolás Maduro dijo que el 70% de las divisas iban a ser dirigidas al Cencoex y el 30% para el resto del mercado, que serían Sicad y Simadi. Lo que estamos observando, según una fuente del BCV, es que el 98% de los recursos están dirigidos al Cencoex y prácticamente írrito, nulo, paralizado, el Simadi en 1,5%”, insistió.

El economista espera que el Gobierno Nacional reaccione y actúe para corregir los errores cometidos hasta ahora, porque “si no le inyecta recursos al Simadi, si no estimula un factor bien importante como es el flujo de inversión extranjera directa; pues vamos a continuar teniendo un paralelo en la estratósfera, que se va a seguir incrementando de una forma muy importante; lo que va a tener un impacto inflacionario brutal en la economía. Yo estimo que la inflación para el año 2015 debería estar cerrando entre 110% y 115% aproximadamente”.

Se está legitimando el paralelo

El constitucionalista y profesor de Estudios Políticos, Jesús Silva, es otro de los que piensa que el Simadi “no estaría cumpliendo con el objetivo de contrarrestar al mercado negro, buscando atraer a potenciales compradores de dólares y de ese modo arrancarle clientes a los especuladores de la economía para erradicarlos definitivamente. Más bien se está dando legitimidad y legalidad a los cálculos de estos traficantes inescrupulosos y a la construcción de toda una economía paralela que en Venezuela se encuentra en vías de consolidación”.

Silva señala que solo estimulando la producción nacional de bienes y servicios “se extermina la necesidad de dólares que hoy padecen millones de venezolanos que saben que la moneda nacional se devalúa rápidamente en sus manos, frente a una terrorífica inflación. Es por ello que buscan la moneda gringa para protegerse de la calamidad inflacionaria”.

Recomienda al gobierno que su oferta a través del Simadi sea “sustancialmente menor al monto fijado por el mercado ilegal para realmente erradicar a ese mundo clandestino”.

De no hacerlo -continúa Silva-, es mejor que desaparezca de una vez, antes de seguir dando el mal ejemplo de legitimar las tasas del mercado negro, que siempre podrá ofrecer mayor cantidad de dólares que los que promete el Estado venezolano y que luego reparte marginalmente a cuenta gotas, pues mientras los bajos precios del petróleo han dejado a Venezuela sin petrodólares, las fuentes que alimentan al mercado negro son infinitas (…) Definitivamente que la pelea entre Simadi y mercado negro es una pelea de burro contra tigre”.

Derrotar al paralelo

Ahora bien, el economista Jesús Casique recomienda al Gobierno Nacional encaminarse a una disciplina fiscal y monetaria, fomentar la inversión extranjera y la unificación cambiaria entre 40 o 45 bolívares por dólar, si de verdad quiere bajar el dólar paralelo. Sería la “única vía”, dijo.

Entre tanto, hay integrantes del Gobierno Nacional que todavía apuestan al funcionamiento del sistema cambiario y, por ende, la derrota definitiva del mercado negro. Tal es el caso del diputado Ramón Lobo, quien es vicepresidente de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, y recientemente declaró que el Simadi “permitirá derrotar al dólar guarimbero”.

Aclara que el Simadi “atiende una parte mínima del conglomerado”, al igual que lo ha venido haciendo el mercado negro, que de acuerdo a los cálculos que manejan “éste último no atiende a más del 5% de la demanda que exige la economía nacional, mientras que 95% es atendido por los mecanismos formales que tiene el Estado que están asociados al Cencoex con una tasa de Bs 6,30 y al Sicad I, antes de entrar en vigencia el Simadi”.

El funcionamiento del Simadi “permitirá derrotar al dólar guarimbero, que no es una tarea fácil, ya que este mercado negro no responde a ningún tipo de racionalidad económica, es un instrumento que han conseguido la derecha y particularmente, las estructuras oligopólicas para irrumpir, para perturbar el normal desenvolvimiento de la economía venezolana”, dijo.
Lobo es de los que apuesta que al entrar en funcionamiento el Sicad “la presión sobre el Simadi descenderá y, por consiguiente, tenderá a buscar su precio de equilibrio”.

1 Comentario

  1. Y los que decían que el dolar paralelo era mentira? Este gobierno parece una novela de García Marqués: Crónicas de un fracaso anunciado

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