La elevada inflación, el desabastecimiento de algunos productos de la canasta alimentaria, los múltiples tipos de cambio, la disminución de la producción nacional y de las reservas internacionales, se han convertido en temas de discusión permanente y obligatoria en la opinión pública nacional.

Expertos en el área sostienen que “Venezuela sufre actualmente una severa crisis económica”, mientras voceros del gobierno nacional y hasta el mismo presidente Nicolás Maduro anuncian con optimismo medidas para mejorar el rumbo económico del país y sus ciudadanos.

El economista José Guerra describe la actividad económica venezolana como “postrada” porque, según las cifras que maneja, “la inflación marcha indetenible hacia 50,0% o más este año, la escasez se ha acentuado y existe una marcada distorsión en el mercado cambiario que ha llevado la cotización del dólar negro hasta un 600% superior a la tasa de cambio oficial. Estos son los síntomas de la crisis”, sostiene.

Guerra ha explicado con preocupación que de esta forma, con una inflación tan alta, “los ahorristas se arruinan” y “terminan financiando al gobierno”, por lo que finalmente, al entender “que tener bolívares implica descapitalizarse, se volcaron masivamente sobre el dólar, oficial y paralelo, para intentar protegerse de la inflación”.

Además, agregó el economista en uno de sus recientes artículos, que la “oleada de estatizaciones de empresas se ha traducido en caídas importantes en los niveles de producción” porque la mayoría de ellas “está en quiebra y ello ha requerido la constante inyección de fondos para pagar la nómina porque las inversiones para ampliar las capacidades productivas están canceladas”.

tema2 Lo cierto es que el ciudadano de a pie, aunque habla en términos más sencillos también se queja de la situación actual del país. A diario, a través de los medios de comunicación, se quejan porque en los anaqueles de los supermercados no consiguen harina de maíz, café, harina de trigo, mantequilla, leche, así como tampoco aceite para motores, baterías o cauchos.

También se quejan porque deben hacer largas colas para comprar algunos de estos productos en caso de que “aparezcan”, y en esas colas es frecuente escuchar que el salario mínimo se ha hecho insuficiente para cubrir gastos básicos del hogar, la educación de los hijos o para comprar productos de línea blanca.

En este contexto, la pregunta pertinente es ¿Esta crisis es consecuencia de una guerra económica o de un modelo económico fracasado?

¿Modelo fracasado?

Algunos analistas sostienen que el presidente Nicolás Maduro en lugar de buscar soluciones concretas, “lo que hace es exacerbar la crisis”, pues no entiende “lo que hoy acontece en Venezuela”, ha señalado José Guerra.

Mientras los empresarios sostienen que la escasez es producto del control de precios, el gobierno nacional la atribuye a una guerra económica emprendida por la oposición; lo que a juicio del economista es “absurdo” porque significaría que “para los empresarios es mejor no producir que producir”.

La causa subyacente reside en un modelo económico fracasado, que pretendió desde el Estado manejar la economía con la sola voluntad de los hombres que hoy lo comandan, enfatizó Guerra.

El diputado a la Asamblea Nacional, Alfonso Marquina, coincide con este planteamiento y señala: “Maduro está entrampado en un modelo económico fracasado que pretende acabar con la iniciativa privada y lo que ha logrado es destruir la producción nacional”.
De hecho, recientemente, Conindustria publicó un informe en el que manifiesta su preocupación por la capacidad de producción en el país que hoy “es menor que hace 10 años”.

Según las cifras que manejan de cada 10 fábricas que había en el país 4 han cerrado sus puertas y las que aún no lo hacen, “redujeron drásticamente la jornada laboral y suspendieron a gran parte de sus trabajadores, ya que la escasez de materias primas los obliga a trabajar muy por debajo de su capacidad instalada”.

Ante este panorama, el dirigente de Primero Justicia, Julio Borges, opina que “la única vía que existe para derrotar la inflación y la escasez es impulsar a nuestros productores y lograr llenar los anaqueles de productos Hecho en Venezuela. Hasta cuándo seguiremos importando casi todo lo que comemos”.

Borges considera que gracias a ese “modelo económico fracasado”, los precios de los alimentos se han multiplicado por 53% en los últimos 15 años, por lo que considera urgente un “cambio radical” del modelo económico actual “para lograr una recuperación en la producción nacional que evitará que los precios sigan subiendo todos los días”.
Para Borges los anuncios económicos hechos por el gobierno nacional “han dejado más pobreza, inflación y desabastecimiento. “El trágico despelote que estamos sufriendo los venezolanos en materia económica no tiene precedente. Definitivamente Maduro y su combo han profundizado el caos que iniciaron con el Paquetazo Rojo en cámara lenta desde comienzos del 2013”.

Para Luis Vicente León, presidente de Datanálisis, “es clave atacar la raíz del problema, aunque sepamos de antemano que los resultados no serán inmediatos”.
Aplaudió que el gobierno “haya bajado el tono frente al sector privado” y que se hayan sentado a conversar para buscar soluciones, pero “los elementos clave siguen crudos”, dijo refiriéndose al control de precios, al control de cambio y a “las empresas estatales improductivas”.

¿Guerra económica?

Personeros del gobierno nacional sostienen que se vienen aplicando políticas económicas que permitan estabilizar la economía del país al potenciar el aparato productivo nacional.
“Estamos haciendo todo lo posible, después de una guerra económica sostenida, de estabilizar la economía para lograr precios justos y permanentes, abastecimiento, accesibilidad”, aseguró el vicepresidente de la República, Jorge Arreaza, en un programa especial en Venezolana de Televisión.

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A juicio de Arreaza es importante que el pueblo venezolano mantenga su confianza en las medidas económicas que buscan profundizar y avanzar en la transición hacia un modelo productivo socialista, que permita seguir “distribuyendo las riquezas en la inversión social y protegiendo a la población”.

FMI prevé mayor depresión económica

En sus proyecciones económicas sobre América Latina el Fondo Monetario Internacional (FMI), destacó “el pobre desempeño que se perfila en Venezuela”.

Mientras se prevé un crecimiento de 2,5% en la región, Venezuela podría tener una contracción de 0,5% para el 2014 y del 1% para el 2015.

“La caída de la actividad económica ocurrirá al tiempo que se agudiza la hiperinflación venezolana. En 2014 los precios subirán 50,7% y el incremento será de 38% en 2015. El ambiente de crisis económica provocará un aumento del desempleo, cuya tasa pasará del 9,2% en 2013 al 11,2% en 2014 y al 13,3% en 2015”, según las proyecciones.

Exigencias para el 1ero de Mayo

Entre tanto, y ante la crisis económica, el sector opositor ha exigido para este 1ero de mayo, Día del Trabajador, un aumento general de sueldos y salarios que lo lleve al menos a 5.000 bolívares “para intentar paliar en algo la inflación desatada, que en el caso de los alimentos ya alcanza el 80%”, dijo Marquina, quien exigió en nombre de los trabajadores y pensionados del país que el incremento no se haga de forma fraccionada.

“También exigimos que se dupliquen los cestatickets y se otorgue ese beneficio a nuestros jubilados y pensionados que están siempre con el dilema entre comprar comida o sus medicinas”, expresó.

Capriles hizo propuestas económicas

El gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles Radonski, en un artículo dominical de prensa, aunque “no vislumbra voluntad de cambio” en el gobierno del presidente Nicolás Maduro, se atrevió a proponer medidas que permitan solventar la crisis económica.

En primer lugar señaló la importancia de apoyar con créditos e incentivos fiscales a los “pequeños y medianos emprendedores sin importar su color ideológico”.

Recomendó también “reactivar los parques industriales, actualmente paralizados por la falta de materia prima, con la finalidad de reducir las importaciones e impulsar un plan de infraestructura nacional que estimule el empleo”.

Asimismo, propone al Gobierno venezolano impulsar “una política económica transparente, responsable y sostenible, que estimule la inversión, eleve el poder adquisitivo y genere empleos de calidad para todos por igual”.

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